Inicio
» Biblioteca
» ARTÍCULOS
Caos y Bolsa
(Impredecibilidad y manipulabilidad)
La aplicación de la teoría del Caos a la Cotización en bolsa es de gran interés, y en
mi opinión proporcionará en un futuro próximo los mejores métodos para operar a corto
plazo.
- Por qué?
La bolsa es un sistema dinámico no lineal y no
amortiguado. Vemos constantemente como pequeños rumores o indicios desencadenan grandes
avalanchas económicas (recordemos, por ejemplo, la pifia de Rato sobre las tarifas de
telefónica o el susto de Octubre, acentuado y/o provocado por el sensacionalismo de los
medios de comunicación).
Todos hemos oído de boca de grandes expertos decir que la
bolsa está loca, y que esto no hay quien lo entienda.
Yo lo siento, pero disiento. Y no soy ningún experto, pero
los sobresaltos a los que nos tiene acostumbrados la bolsa en los últimos años son
movimientos caóticos "de libro", y tienen, en mi opinión 2 causas
fundamentales:
1- El desarrollo exponencial de los sistemas informáticos
y de comunicaciones. Los movimientos son cada vez mas rápidos y bruscos, tanto en lo que
respecta al flujo de información como de capitales, lo que conlleva un aumento de la no
linealidad del sistema (es más caótico), en el sentido de ser menos amortiguado, es
decir, más reactivo o con menos inercia.
2- La globalización de los mercados. Los volúmenes de
dinero que se mueven y eventualmente pueden acudir a una oportunidad de inversión son
cada vez más grandes respecto a la capacidad de cada uno de los individuos que concurren
en el mercado.
Este hecho aumenta el número de interrelaciones entre las decisiones de cada uno de los
inversores, aumentando también la no linealidad del sistema. La respuesta del mercado a
las decisiones de todos los inversores no es la media de nada, sino el resultado
impredecible de combinar las pequeñas imperfecciones de cada uno (tanto las faltas de
información como los análisis subjetivos de la información disponible). Esta
circunstancia es la causante de las "avalanchas".
Tenemos, por lo tanto, unos cambios estructurales y
profundos del mercado, que provocan, de una forma impredecible, "avalanchas
rápidas", de las que tenemos sobradas muestras últimamente.
Cuanto más caótico es un sistema, menos aplicación
tienen en él las teorías de análisis clásicas, porque éstas se basan en modelos
lineales, partiendo de la suposición de que se pueden hacer una serie de
simplificaciones, con un error pequeño respecto al resultado, o por lo menos acotado.
Pues bien, en un sistema no lineal y no amortiguado, el error generado por una
simplificación, ni es pequeño, ni siquiera está acotado, por lo que no se puede
realizar la simplificación. No es que los expertos sean malos. Lo que pasa es que
utilizan herramientas obsoletas.
- Cómo se puede obtener un beneficio económico de esta
nueva visión del mercado?
Aquí estamos para lo que estamos, es decir, para ganar
mucho dinero y cuanto más rápido mejor. Creo que no hace falta ser un lince para darse
cuenta de que si pudieramos entrar y salir los primeros en una de esas "avalanchas
rápidas" nos forraríamos el riñón.
Pero, ¿podríamos predecir esas avalanchas mediante unos
indicadores basados en la cotización bursátil?
NOOOOOOOOO.......
Sería demasiado fácil. Ya hemos dicho que la bolsa es un
sistema caótico, y, por lo tanto, las cotizaciones pasadas no nos aportan por sí
mismas información para operar a corto plazo (aunque sí tienen un valor como
información porque influyen en la opinión general).
Entonces, ¿cómo podríamos entrar los primeros en una
avalancha?
Pues provocándola. En este sentido, creo que no anda muy
descaminado "Guy" con la propuesta sobre "CACA". Sólo le falta un
poco de metodología y no guiarse tanto por los presentimientos. Esto es muy fácil de
decir y muy difícil de hacer, porque nos encontramos ante algo que requiere una forma de
ver las cosas totalmente nueva.
No se si lo habéis obsevado últimamente, pero creo que la
bolsa cada vez es más manipulable (a corto plazo) por aguien que sepa cómo hacerlo,
aunque parezca una perogrullada.
Me explico:
Según un analista clásico (lineal), la cotización se
manipula introduciendo masivamente órdenes de compra o de venta para subir o bajar la
cotización. Es decir, la herramienta es el dinero, y por lo tanto hay que tener mucho
para poder manipular la bolsa.
Según un analista del siglo XXI (no lineal), la
cotización se manipula provocando una reacción en cadena, difundiendo la información
adecuada, en los medios adecuados, y según una secuencia temporal determinada. Para
manipular un valor no hay que tener dinero, sino información.
Entonces, si la información disponible en el mercado es
tan determinante para el corto plazo, ¿Porqué no está reflejada en los indicadores más
utilizados? ¿para qué sirve una media móvil, la volatilidad o lo volúmenes de
contratación?
En mi opinión los indicadores clasicos sí tienen una
utilidad a la hora de tomar decisiones, pero únicamente por su valor como información,
es decir, porque mucha gente los tiene en cuenta y crean un estado de opinión.
Esos indicadores habría que enriquecerlos ponderándolos
con, por ejemplo, el número de ejemplares vendidos del diario Expansión, el número de
mensajes aparecido en este grupo de News, y otros datos deese tipo.
Nos vemos en la necesidad de establecer una nueva serie de
indicadores de "temperatura" de un valor, que nos indicaría (más o menos) la
probabilidad de que ese valor sufra algún movimiento brusco en un plazo breve.
Y cuando la "temperatura" fuera suficientemente
alta, atacar. Comprando o vendiendo, hablando de él, preguntando sobre él, etc.
La madre del cordero está en definir esos indicadores de
temperatura, y, ya que éste es un foro de discusión, animo a todos los interesados a
definirlos en este grupo, teniendo en cuenta que deben medir, principalmente, valores de
información, estados de opinión,
características psicológicas de los inversores, correlaciones entre valores, etc, es
decir, información sobre el sistema.
Por desgracia, creo que definir unos indicadores fiables de
este tipo va a ser tarea imposible para unos simples mortales como nosotros, pero lo
podemos intentar. Seguro que algo positivo sacamos.
El principal problema radica, como para los analistas
clásicos, en introducir simplificaciones no válidas, por lo que no hemos avanzado mucho
por este camino, aunque ya se puede apreciar la naturaleza del problema, y nos hemos
enfrentado a la no linealidad.
Para salvar este problema, matemáticos y físicos han
desarrollado una serie de técnicas para controlar sistemas caóticos, que están dando
buenos resultados en muchos campos (LASER, control de ruidos y vibraciones...). Yo creo
que también dará buenos resultados en bolsa.
Aunque el análisis resulta bastante complejo
numéricamente, la idea es la siguiente:
1- Se toma una gran cantidad de datos históricos (los de
la bolsa los tenemos)
2- Se identifica un atractor. Un atractor es un lugar
geométrico que marca la tendencia del sistema. Normalmente es un fractal. Esta es la
parte más difícil porque hay que saber dónde buscar.
Podríamos buscar un atractor, por ejemplo, haciendo un gráfico de tres dimensiones con
las coordenadas del IBEX 35, la cotización de Endesa del día anterior, y el volumen de
contratación medio de la bolsa de Madrid durante la semana. Y podríamos no encontrarlo.
3- Se analiza el atractor
Mediante unas técnicas de análisis numérico (aquí está la gran aportación de los
matemáticos), se determinan ciertas características fundamentales del atractor (con
nombres tan raros como "coeficiente de lyapunov" y cosas así).
4- En función de las características del atractor se
establece una señal de control.
Un sistema caótico no se puede controlar en "lazo cerrado", es decir, tomar un
valor de salida para introducir una señal correctora, ya que no podemos predecir la
respuesta a la señal. El control del sistema hay que hacerlo en "lazo abierto",
es decir, introducimos una señal que ya hemos estudiado previamente, y ante la cual
sabemos que el sistema se va a comportar de una determinada manera, aunque no podemos
predecir los valores de salida instantáneos.
La señal de control de un sistema caótico suele ser caótica. Por ejemplo, podríamos
hacer que la cotización del valor suba linealmente durante un período, de la siguiente
forma:
Si al levantarnos por la mañana la temperatura ambiente en la calle es mayor de 15
grados, damos una orden de compra de ese valor. Si es menor que 12 grados, damos una orden
de venta, y, si está entre 12 y 15 grados, mantenemos.
Habría que estudiar los atractores de los 2 sistemas para ver si ésto es factible, pero
esa es la idea.
No es que exista ninguna correlación entre el tiempo atmosférico y la cotización. Lo
que pasa es que estaríamos introduciendo una señal caótica de tal naturaleza que
modifica el comportamiento de otro sistema caótico con ciertas afinidades.
Cuanta más capacidad tuviéramos de analizar el sistema,
es decir, de identificar su verdadero atractor, más débil podría ser nuestra señal de
control, es decir, con la información adecuada, un grupo como CACA, podría realmente
manipular la bolsa hasta niveles insospechados.
Lo que ocurriría es que al introducir la señal de control
estaríamos modificando el porpio sistema, con lo que cada vez que se incorporase un nuevo
analista caótico habría que volver a estudiar los atractores.
Por lo tanto, continuamente habría que estar realizando un
ajuste o "tuning" de nuestra señal caótica de control.
Y esa será la labor de los analistas de bolsa del futuro.
Diego Herrero
|