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Operar con crédito al mercado
Esta mañana estaba un señor efectuando el control de
entrada al parqué de la Bolsa de Madrid y, mientras el vigilante jurado le hacía las
diligencias, él vio a través del cristal las pantallas todas llenas de rojo y la
expresión que le salió del alma fue la siguiente: «joder, cómo está la Bolsa
hoy».
Evidentemente, este señor que acudía al parqué a ver las cotizaciones debía de ser un
aficionado inversionista con poca preparación y nulo conocimiento de qué es un mercado y
cómo funciona la formación del precio. Sólo cuando no se tiene conocimiento se entiende
que los precios a la baja, marcados en rojo en las pantallas, son algo malo, una
situación de pérdidas importantes y una jornada de fuertes castigos. Con estas
expresiones, se define perfectamente un desconocimiento total de cómo hay que participar
en un mercado.
Cuando se conoce la formación del precio y se sabe que existen las tendencias alcistas y
bajistas, es una gran alegría ver cuándo los precios caen en picado, ya que se puede
aprovechar esta gran oportunidad bajista poniéndose corto, es decir, vendiendo con
crédito al mercado. Esta modalidad está establecida en la Bolsa española para abrir y
cerrar posiciones apalancadas en los 35 valores del Ibex-35. La modalidad de compra con
crédito es para cuando compramos e intentamos aprovechar la tendencia alcista. Es normal
que, cuando se tienen conocimientos básicos, se compre al contado para intentar
aprovechar dichos movimientos alcistas, pero, cuando se tiene ya un nivel superior, se
aprovecha exactamente el mismo movimiento alcista, sólo que, en vez de hacerlo al
contado, se compra con crédito al mercado. Esta operación consiste en que ponemos
nosotros el 35% y nos dan un crédito puro por el 65% restante, de tal forma que, en
números redondos, resulta que nosotros ponemos uno y nos prestan dos; así, si tenemos un
millón de pesetas, podemos comprar con crédito al mercado por importe de tres millones.
Si el precio sube un 10% y hemos comprado al contado, entonces obtenemos sólo un 10% de
plusvalía, pero, si hemos comprado con crédito al mercado, éste 10% hay que
multiplicarlo por 3 y obtendríamos una plusvalía del 30%.
Fíjese en que, el participar al contado o apalancado, no tiene nada que ver con la
formación del precio y sí con la tendencia que desarrolla, por lo tanto, siempre que los
precios sean alcistas y se refiera a un valor de los 35 que componen el Ibex, podemos
comprar al contado o con crédito, pues sólo basta con hablar con nuestro intermediario y
decirle que queremos hacer operaciones con crédito y, entonces, firmar un contrato en el
que interviene, generalmente, Bancoval, el intermediario y nosotros (Bancoval cobra por
abrir el contrato un 1 por mil del valor que pongamos, y tarda unos días, generalmente no
mas de una semana en hacerse operativo, por ejemplo si abrimos un contrato por importe de
5 millones tendremos que pagar 5000 pts, el importe con el que abramos el contrato es el
máximo que nos prestara, eso no quiere decir que tengamos que usar toda esa cantidad,
podremos comprar un mínimo de 200.000 y un máximo de 5.000.000). Lo principal es que
haya una parte, la cual no nos interesa, que haga el préstamo dinerario y, luego, cuando
queremos abrir la posición, descolgamos el teléfono y decimos a nuestro intermediario
que vamos a comprar 3.000 BBV con crédito al mercado. De este importe de las 3.000 BBV
sólo aportamos el 35% y el 65% restante es un crédito puro que, en los momentos
actuales, nos cuesta el 8% anual. Cuando entendemos que el tramo alcista ha finalizado,
entonces, descolgamos otra vez el teléfono y le decimos a nuestro intermediario que
queremos vender las 3.000 BBV que tenemos con crédito al mercado, para que nos cierren y
liquiden la operación. Para compra con crédito sólo necesitamos estar identificados con
la tendencia y asumir que nos prestan el 65%.
Ahora bien, para hacer la venta con crédito será de la siguiente forma: como damos por
hecho que ya tenemos el contrato firmado, pues ahora sólo necesitamos saber que Bancoval,
o quien sea oficialmente establecido, nos va a prestar los títulos, siempre que los
tenga, y nosotros los vamos a vender para aprovechar el movimiento bajista. Si vemos que
la tendencia alcista ha finalizado y se inicia un proceso bajista, entonces la primera
opción es vender todo lo que tengamos comprado y vendemos lo que nos prestan para
aprovechar el proceso bajista, de tal forma que, cuando creamos que este proceso bajista
ha finalizado, entonces compramos los títulos vendidos y se los entregamos al que nos los
prestó.
Vayamos al asunto concreto. Queremos vender 3.000 BBV con crédito al mercado, levantamos
el teléfono y le decimos a nuestro intermediario que queremos vender 3.000 BBV con
crédito al mercado, nos dice que esperemos a ver si hay títulos disponibles para
prestar; a los 20 segundos nos contesta que sí y nosotros le decimos que los reserve y
venda con crédito al mercado; ¿a qué precio?, nos pregunta el intermediario;
nosotros le decimos que al mercado o por lo mejor y nos contesta inmediatamente
«hechas». Ya tenemos vendidas 3.000 BBV, digamos que a 100, y, cuando
veamos que el precio llega a 80 y empieza a hacer soporte, entonces decidimos comprarlas,
procediendo de la siguiente manera: descolgamos el teléfono y decimos al intermediario
que compre 3.000 BBV para cerrar la posición que tenemos abierta de crédito al mercado.
Así se cierra la operación y nos harán la liquidación correspondiente.
Es evidente que, en esta operación, hemos tenido que poner el 35%, pero no como
desembolso real, tal y como hicimos en la compra con crédito, pues aquí el que ha puesto
todo el dinero en efectivo ha sido el que las ha comprado y nosotros añadimos el 35% del
importe de la operación en concepto de garantía retribuida, pues todos los conceptos de
garantía están siempre retribuidos como si fuera un depósito, sólo que aquí está
vinculado al buen fin de la operación en descubierto que hemos realizado, por lo tanto,
el importe correspondiente al 35% nos será retribuido con un interés que, en el momento
actual, es del 2% anual.
Fíjese que, en la compra con crédito, teníamos que pagar el precio del dinero que nos
habían prestado correspondiente al 65% de la operación y esto resta del beneficio
conseguido, pero, sin embargo, en la venta con crédito nos retribuyen, aunque poco, el
35% aportado, con lo cual, se ve que ya es más beneficiosa la posición corta que la
larga, pues, a igualdad de diferencia, en la compra con crédito tenemos un coste y,
aquí, tenemos un abono.
Antes, la operación mínima que había que realizar, tanto en compra con en venta, era de
500 acciones, situación que no tenía ningún sentido, ya que la variación de precio de
unas a otras era abismal, pues el precio de 500 acciones de un determinado precio no
tenía nada que ver con el de otras diferentes. Esta situación la hemos criticado en
repetidas ocasiones, ya que no tenía ningún sentido lógico ni técnico que lo
justificase, por eso nos llena de alegría saber que han modificado esta insensatez y han
adaptado un principio lógico y técnico que corresponde a un mínimo de 200.000 pesetas;
así que, ya sabe que puede abrir una posición corta o larga con crédito al mercado con
un mínimo de 200.000 pesetas, para el tipo de acción que sea de las 35 del Ibex, con la
salvedad de que no debe olvidar nunca que, para las posiciones largas (compra con
crédito), su 35% es desembolso puro y el 65% es un crédito; en la vertiente bajista
(venta con crédito), necesita siempre cerciorarse de que hay títulos, pues, si no, no se
puede hacer esta operación y, en este caso, sólo existe el concepto del 35% que usted
aporta como garantía y que será retribuido, en los momentos actuales, con un 2% anual.
Las operaciones que se abran, tanto en compra como en venta, disponen de dos prórrogas (
de un me cada una ).
Los derechos económicos y políticos en la compra con crédito son todos para el
comprador, pero, en la venta a crédito, tiene la particularidad de que los derechos de
una ampliación o el reparto de un dividendo corresponden al que ha cedido los títulos,
pero, sin embargo, pierde los derechos políticos cuando las acciones están efectivamente
prestadas y corresponden todos los derechos, políticos y económicos, al prestamista
cuando están las acciones en situación de disponibles ( por eso hay que tener en cuenta
que si estamos cortos y se reparten dividendos, seremos nosotros los que los tendremos que
pagar, ojo, ósea el porcentaje de esos dividendos o derechos lo asumiremos como perdida
).
Otro aspecto a tener en cuenta es que corresponde a las garantías complementarias una vez
materializado la operación de compra o venta con crédito al mercado, pues, en el momento
en que el precio no vaya en la tendencia prevista por usted, empezarán a correr
garantías complementarias de mercado, por ir los precios en su contra, y esta situación
debe tenerla en cuenta, dado que se ha abierto una operación apalancada, pues, si en un
contado sin crédito utilizaba un stop del 5%, éste mismo stop en la escala de contado
supone un 15% en su posición abierta con crédito, así que, tiene que afinar muchísimo
más en el control de los precios para descubrir cuándo se producen los giros y el
mercado empieza a ir en su contra, pues tiene que cerrar la operación rápidamente. Si
dejara correr los precios en su contra, entonces sepa que, a partir del 10% de perdidas,
le pedirán garantías complementarias y las tendrá que aportar indefectiblemente, para
lo cual el intermediario intentará localizarle y le solicitará las garantías
complementarias, que tiene la obligación de aportar, pero, si no lo hiciera, el
intermediario, unilateralmente, puede cerrar la operación y efectuar la liquidación
correspondiente, abonándole en cuenta el resultado.
Otra característica importante en las operaciones con crédito al mercado son los
límites para el stop de protección, pues hay que tener en cuenta que, en una posición
de contado sin crédito, sólo se puede materializar la compra y el stop puede estar en
torno al 3 ó 5%, pero, cuando estamos con crédito al mercado, estas estructuras se
entienden apalancadas y todo se multiplica por 3, así que, cuando usted abre una
posición, larga o corta, y le pone un stop del 5%, entonces está dando un margen del 15%
sobre su posición real en el mercado y esto es mucho dinero, ya que lo que está
exponiendo es dos veces más sus recursos propios, de tal forma que los precios se mueven
respecto a la totalidad y ésta es la referencia que debe tener en cuenta, pues ya no le
vale el concepto de contado o sus propios recursos, en los que usted estaría dispuesto a
exponer hasta un 5%.
Para participar con crédito al mercado se necesita tener un conocimiento básico muy
consolidado y saber actuar con rapidez y precisión a la hora de abrir o cerrar una
posición. Evidentemente, toda apertura se hace con gran facilidad, pero no así cuando
tenemos que cerrar la posición, pues siempre pensamos que habrá un luego o un mañana
mejor y que, tal vez, aunque el mercado ahora está en nuestra contra, mañana se tornará
a favor. Así, vamos buscando pretextos y disculpas hasta que nos vemos envueltos en un
cúmulo de aporte de garantías complementarias y puede llegar un momento difícilmente
asumible, por lo que el crédito al mercado no se debe realizar si no tiene el
conocimiento previo adecuado para abrir y cerrar posiciones apalancadas, pues se necesita
un dominio bastante fluido para no verse envuelto en una bola de nieve.
La parte de compra con crédito es la más sencilla, pues equivale a una posición de
contado clásica apalancada, con la singularidad de la sensibilidad para el seguimiento en
el desarrollo del precio, pero, en las de venta con crédito, intervienen otros factores,
como el que no existe el 65% de préstamos, pues aquí no hay préstamo más que de
títulos, de forma que la entidad o persona que los pone a su disposición mantiene, con
carácter permanente o transitorio, una serie de derechos y recibe la correspondiente
retribución mientras los títulos estén efectivamente prestados, pero nosotros no somos
los que retribuimos al prestamista, sino que éste recibe la compensación vía ingresos
del importe efectivamente desembolsado por el que compró los títulos cuando nosotros los
vendimos, pero esto simplemente es una indicación, ya que no nos afecta en absoluto, por
lo que nos debemos limitar, exclusivamente, a ver si hay títulos o no disponibles y a
materializar la venta y, luego, cerrar la posición, pues los otros conceptos no nos
incumben.
Jose Calpe |