Inicio
» Biblioteca
» ASPECTOS GENERALES DE LA BOLSA
La calificación
de los Créditos
Hasta el momento
sólo hemos hablado del riesgo de tipos de interés, considerando que
hablamos de una única curva sin riesgo de impago. En la medida que nos
vamos acercando al universo de posibilidades del mercado de renta fija
veremos multitud de emisores, desde Gobiernos Centrales a
corporaciones públicas o empresas privadas, como emisores habituales.
A cada emisor el
mercado le exige una prima de riesgo sobre la “curva sin riesgo”, en
función de la calidad crediticia o solvencia financiera del mismo.
1) Introducción
Las entidades de
crédito normalmente antes de conceder cualquier crédito, deben contar
con la aprobación del departamento de riesgos, previo análisis de
diferentes estados financieros para una vez identificado el perfil,
conceder el préstamo con un margen adecuado al mismo.
Como inversores en bonos, debemos estar razonablemente seguros de
recibir los intereses y el principal al final del período. Es casi
imposible para un inversor individual tener la suficiente información
y capacidad de análisis, para llegar a conclusiones razonables, las
agencias de rating nos lo hacen más fácil. Debemos tomarlo como una
referencia seria, auque no siempre los ratings están actualizados con
las últimas noticias relevantes.
2) Las Agencias de
Rating
Son empresas
independientes que se dedican a analizar la calidad crediticia de los
diferentes emisores, basado en un profundo análisis desde lo más
general (entorno macroeconómico y sectorial) a lo más particular
(estados financieros, estructura de ingresos y gastos, management,
etc.), calificándolos en diferentes tramos según la Agencia.
Entre las agencias de mayor prestigio internacional tenemos Moody´s,
Standard & Poor´s y Fitch IBCA, las tres suelen emplear nomenclatura
similar pero con ciertas peculiaridades como veremos en el siguiente
cuadro.
Los dos grandes
grupos generalmente aceptados son “Investment grade” y “especulativo”,
según su alta o baja solvencia, con subdivisiones por matizaciones más
concretas.
|
|
Moody´s |
S&P |
Fitch/IBCA |
Definición |
|
Investment
Grade |
|
|
|
Capacidad de
pago extremadamente fuerte |
|
|
|
|
Capacidad de
pago muy fuerte |
|
|
|
|
Capacidad de
pago fuerte |
|
|
|
|
Capacidad
adecuada , con riesgos en el medio y L/P |
|
|
|
|
|
|
|
Capacidad
moderada con riesgo a medio plazo |
|
|
|
|
Capaz
actualmente, con alto riesgo en el futuro |
|
|
|
|
Baja calidad
crediticia, claro riesgo de quiebra |
|
|
|
|
Baja capacidad
de repago, aunque con alguna posib. |
|
|
|
|
Bajísima
capacidad de repago, próximo a quiebra |
|
|
|
|
Quiebra o
suspensión de pagos (default) |
3) Comentarios
Seguramente nos
resulte muy familiar la nomenclatura AAA y nos empezará a resultar más
familiar los AA y A.
Los rating con
letra C, corresponden a los conocidos “bonos basura” (junk bonds) o
como actualmente se les quiere llamar para evitar descripciones
despectivas por “bonos de alta rentabilidad” (high yields), en
definitiva emisores con cierto “problemas” de financiación.
Dentro de cada apartado o categoría, las agencias lo subdividen en
tres niveles con matizaciones más particulares, añadiendo un número
del 1 al 3, por lo que nos podemos encontrar con AA1, AA2 y AA3 o A1,
A2 y A3, describiendo con mayor riqueza la calificación crediticia.
Un crédito o emisor, tiene una trayectoria dinámica en el tiempo, en
función de su evolución y acontecimientos podrá mejorar o empeorar,
sufriendo un ascenso (up-grade) o descenso (down-grade) en el rating.
Normalmente las agencia antes de variar la calificación, anuncian que
dicho emisor está en revisión (watching list) con una perspectiva
positiva o por el contrario negativa.
Cualquier variación de rating conlleva un aumento o reducción de la
prima de riesgo o diferencial (spread) demandado por los inversores
para ese crédito. Para hacernos una idea muy general, ya que cada caso
tiene sus particularidades, pasar de AAA a AA´s puede tener un aumento
en rentabilidad (pick-up) de 10-25 puntos básicos (0.10%-0.20%) y de
AAA a A´s entre 25-50bp.
Si tenemos un bono que va a ser rebajado de rating, sabemos que
tendremos cotizaciones más bajas del precio en nuestro bono.
Cada vez es más frecuente que un emisor antes de lanzar una emisión
tenga ya rating, o incluso califique una emisión en particular, puesto
que nos podremos encontrar con casos en que el rating de la emisión
sea superior o inferior a la del emisor. Por ejemplo, en los bonos
hipotecarios cuya garantía es superior a la del emisor, ya que llevan
como garantía adicional la cartera de préstamos hipotecarios de la
entidad, veremos rating superiores al del propio emisor.
Por el contrario,
una emisión de bonos subordinados o acciones preferentes, tendrán
rating inferior debido a que el bonista se encuentra en un rango
inferior (concepto jurídico de prelación: orden de prioridad en la
liquidación de las deudas en caso de disolución de la sociedad) en el
concurso de acreedores y el cupón a recibir está en función de la
obtención de beneficios o la aprobación del dividendo en el consejo de
administración.
La importancia de los rating es sumamente crucial, puesto que los
inversores institucionales definen en su política de inversiones el
tipo de riesgo que están dispuestos a asumir, segmentando su política
crediticia en base al rating.
De alguna manera podríamos decir que la actividad de trading en
crédito, buscando emisores que van a evolucionar favorablemente y
vendiendo aquello que ya han cumplido los pronósticos (sobrevendidos-sobrecomprados),
es muy parecida al análisis fundamental en acciones, aunque con
ciertas lecturas específicas del mercado de bonos, puesto que lo que
puede ser bueno para el accionista no siempre es bueno para el
obligacionista.
Por ejemplo, la
fusión Repsol-IPF se descontó favorablemente por el mercado de renta
variable, sin embargo los diferenciales o prima de riesgo en bonos
aumentaron ya que la fusión era con una empresa argentina inmersa en
un país considerado “emergente”, rebajando su calificación de AA2 tres
escalones a A2. |