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Chartismo XII
¿Qué es un stop loss dinámico?
El stop loss es una orden de venta
que obliga a vender si las cotizaciones bajan y se pierde un nivel prefijado, de forma que
se evitan pérdidas mayores cuando la cotización se desploma desde dicho nivel. Se coloca
en los niveles de soporte, en las directrices alcistas o en los niveles psicológicos (por
ejemplo precios acabados en ceros). Una variante muy útil del stop loss, es el
llamado stop loss dinámico.
El stop loss dinámico comparte con el stop loss la finalidad
de vender cuando se pierde el nivel prefijado, pero la lógica de uso es diferente. El stop
loss dinámico se usa en subidas prolongadas de las cotizaciones que aconsejan, por
prudencia, vender para materializar las plusvalías conseguidas. En estas circunstancias,
si se vende en un momento determinado, es posible que la curva de cotizaciones siga su
camino alcista durante semanas, y entonces se habrá perdido una parte considerable del
movimiento alcista. Para evitar esta situación, se coloca un stop loss en la
cotización de cierre de un par de sesiones anteriores, el stop loss sube con las
cotizaciones (por eso se llama stop loss dinámico), pero siempre un par de
sesiones retrasado, y cuando finaliza el alza, y empieza el descenso, solo se pierde las
alzas de los dos últimos días de subida.
¿Qué es un chart
semilogarítmico?
Un chart semilogarítmico es aquel en el que la escala de las cotizaciones
(eje vertical) es logarítmica, con lo que a porcentajes de subidas o bajadas iguales
corresponden espacios iguales en el eje vertical de las cotizaciones. Por el contrario, el
eje horizontal, que representa el tiempo, tiene divisiones lineales o aritméticas. Debido
a que solo un eje (el vertical de las cotizaciones) tiene escala logarítmica, su nombre
correcto es semilogarítmico, aunque habitualmente se conoce como chart logarítmico.
Aunque en el análisis chartista es recomendable usar charts
semilogarítmicos, estos son en general poco utilizados, predominando los charts
aritméticos o lineales. La ventaja de los charts semilogarítmicos es que permite
comparar las subidas o bajadas de la curva de cotizaciones de forma relativa y no en
términos absolutos. Por ejemplo si la cotización de un título pasa de 10 a 20 y luego a
40 puntos en un chart aritmético en el primer caso la curva de cotizaciones habrá ganado
10 puntos y 20 en el segundo, dando la sensación que la segunda subida es más importante
que la primera, cuando en realidad en ambos casos la subida es igual en porcentaje, ya que
dobla la cotización anterior. Es decir al pasar de 10 a 20 el resultado es subir 10
puntos y doblar la cotización; en el segundo caso al pasar de 20 a 40 puntos ha subido 20
puntos, pero también ha doblado la cotización anterior, es decir en porcentaje las
subidas son iguales.
Un chart semilogarítmico en la escala de cotizaciones expresa los
incrementos, no en forma absoluta, sino en forma de porcentajes, con lo que es más
realista para comparar cotizaciones que han aumentado mucho, debido a que el chart, por
ejemplo, es muy largo. Por ejemplo en 1986 el Indice General de la Bolsa de Madrid pasó
de 100 a 200 puntos en un año, lo que representa una subida del100 %, mientras que ahora
una subida de 100 puntos representa solo un 10 %. En estos casos, en charts largos, es
necesario usar un chart semilogarítmico.
¿Qué es una cuña?
Las cuñas son figuras muy parecidas a los triángulos, pero a diferencia de
estos, las dos líneas que lo delimitan tienen la misma dirección, es decir las dos
líneas son ascendentes o las dos líneas son descendentes. Las cuñas suelen ir
acompañadas de un descenso en el volumen durante su formación, pero una vez se ha
completado la figura el volumen suele aumentar.
En las cuñas se interpreta que la cotización seguirá en la dirección
contraria a aquella que señala la cuña. Esto quiere decir que las cuñas ascendentes son
una señal de tendencia bajista, mientras que las cuñas descendentes lo son de una
tendencia alcista. La denominación de alcista o bajista que se le da a una cuña, no se
corresponde con la tendencia posterior de la curva de cotizaciones, sino con la forma de
la figura, es decir si el vértice de la cuña se orienta hacia arriba es alcista, y si el
vértice se orienta hacia abajo, la cuña es bajista.
Pero las cuñas al igual que los triángulos son figuras con escasa
fiabilidad y es necesario esperar a que la curva de cotizaciones deje la cuña para
actuar. En ese momento se produce la ruptura del equilibrio entre los compradores y los
vendedores y el mercado marcará la nueva tendencia, que se debe aprovechar para comprar o
para vender.
Son frecuentes las cuñas ascendentes, que terminar al alza, al igual que
son frecuentes las cuñas descendentes que finalizan a la baja. Las implicaciones bajistas
o alcistas de una cuña ascendente o descendente, no pasa de una mera probabilidad, ya que
lo único que cuenta es el escape de la curva de cotizaciones fuera de la cuña. En una
cuña ascendente la ruptura se produce con más facilidad hacia abajo, pero siempre hay
que seguir el movimiento hacia el lado de la ruptura una vez que esta se haya producido,
pues intentar adelantarse es arriesgado.
Por
ejemplo, Repsol (ver chart 12) ha formado una cuña ascendente (con el
vértice hacia arriba), de clara proyección bajista, pero que finalmente ha finalizado al
alza, con un fuerte escape apoyado por un sensible incremento del volumen de negocio. En
el chart del volumen, se puede observar como durante todo el desarrollo de la cuña el
volumen fue descendente, cambiando bruscamente a partir de la rotura de la misma.
Repsol

chart 12 |