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Variables Macroeconómicas I
Vamos a empezar analizando las
características de las variables macroeconómicas básicas y su
influencia en el mercado bursátil.
Una vez examinadas estas
variables, plantearemos un ejemplo genérico de análisis
macroeconómico.
1)Los tipos de interés
Hay cuatro razones fundamentales
para explicar la tremenda importancia de los tipos de interés en el
comportamiento de las cotizaciones:
* Las rentabilidades relativas entre
instrumentos: Cuando los tipos de interés bajan, las
rentabilidades de los instrumentos de renta fija disminuyen y el
ahorrador invierte en bolsa buscando retornos más jugosos aceptando un
mayor riesgo. Este incremento de la demanda presiona al alza los
precios. Si lo que hacen los tipos es subir, aumentará el atractivo de
la renta fija y el ahorrador migrará de la bolsa, pues los bonos
ofrecerán una atractiva rentabilidad con un menor riesgo.
* El coste de financiación: Si bajan los
tipos de interés, el coste de las cargas financieras será menor tanto
para particulares, que tenderán a consumir más, como para empresas,
que aumentarán sus beneficios. Lo contrario ocurrirá si el proceso en
los tipos es el inverso.
* La rentabilidad mínima en las inversiones:
Unos menores tipos de interés se traducen en una tasa interna de
retorno exigida a los proyectos de inversión menor, con lo que
proyectos que antes no habrían sido aceptados por su baja rentabilidad
lo son ahora. Así, aumenta la inversión, crece la economía, hay
mayores beneficios, suben las cotizaciones y eso vuelve a traducirse
en una disminución de la tasa interna de retorno. Es lo que se ha dado
en llamar "círculo virtuoso de la inversión". En caso de subidas de
tipos, tendríamos una evidente contracción.
* El valor actualizado de los retornos futuros:
Si los tipos de interés bajan, el valor hoy de los beneficios futuros
de la empresa es mayor. Llevado este proceso al extremo, si los tipos
descendiesen hasta 0, nos sería prácticamente indiferente recibir un
dividendo hoy o dentro de un año. Así pues, cuanto menor sea el tipo
de descuento, mayor es el valor presente de los flujos y más valen las
empresas, es decir, más vale la bolsa. Si los tipos suben, menos
valdrán los flujos hoy (con tipos al 1000%, 1000 euros en un año
equivalen a 90 hoy 90*(1+1000%)=1000), es decir, menos valdrá la
bolsa.
Queda claro, pues, que existe una relación inversa entre tipos de
interés y cotizaciones bursátiles, relación no sólo cualitativa sino
también cuantitativamente importantísima. Cuando examinemos el método
de descuento de flujos, llegaremos a una fórmula simplificada de
valoración,
V = BPA / {( r+p ) – ( g +i )}
donde V es el valor de la acción, BPA es el beneficio (en realidad se
utiliza el cash-flow libre, pero simplificamos aquí de esta forma), r
es el tipo de interés nominal (tipo de interés real más inflación), p
es una prima de riesgo asociada a la acción en particular, g es el
crecimiento esperado en beneficios e i es la inflación. Hagamos un
pequeño estudio de sensibilidad.
Supongamos que el beneficio por acción este año es de 1 Euro, que la
prima sobre el tipo de interés libre de riesgo es de un 4% y que
esperamos un crecimiento sostenido de beneficios del 2% y una
inflación también del 2%.
El efecto de los cambios en el
tipo de interés en el valor de la acción sería el siguiente:
|
r |
3 |
5 |
7 |
9 |
|
v |
33.3 |
20 |
14.3 |
11.1 |
Podemos concluir que,
efectivamente, una gran parte del valor de una acción viene dada por
el nivel de tipos de interés (una bajada en tipos de un 2% llega a
suponer en nuestro ejemplo un incremento de valor del 67%) y que los
efectos de un 2% más o menos son mucho mayores cuanto más bajos son
los tipos (67% de 5% a 3% frente a 29% de 9% a 7%).
Es este último fenómeno el que
justifica el que nos encontremos con frecuencia con acaloradas
discusiones entre analistas por un "quítame allá esos diez puntos
básicos (0.10 %)" en las proyecciones de tipos en economías con
inflaciones y déficits controlados, pues esa nimia cantidad se
magnifica en cuanto a su efecto en la valoración de los activos de
renta variable se refiere.
Son muchos los tipos de interés a
los que podríamos prestar atención, pero si hay que escoger dos que
tienen especial influencia en el comportamiento bursátil, estos
serían, por orden de importancia, la tir (tasa interna de retorno) del
bono a largo plazo, pues es un reflejo de la media de expectativas de
tipos a los que se van a descontar los flujos en los próximos años, y
el tipo de intervención, la expresión más clara de la política
monetaria futura del banco central.
El siguiente gráfico muestra de
manera intuitiva la correlación entre el tipo a 10 años español y el
IBEX35. De hecho, una regresión durante el periodo 1993-1999 arroja
una correlación del 92%.
Finalmente, deberemos tener en
cuenta que los tipos de interés que vemos en los mercados son tipos de
interés nominales, o lo que es lo mismo, los tipos resultantes de
sumar las expectativas de inflación a la proyección de tipos de
interés reales.
Para entender la diferencia entre
"nominal" y "real" basta con pensar en una inversión que rindiese un
10% nominal en un año (los 100 euros invertidos hoy serían 110 al cabo
del año.) Si la inflación es 5%, para comprar dentro de un año lo que
hoy podemos adquirir por 100 euros necesitaremos 105 euros. Así pues,
de los 10 euros adicionales de los que disponemos en un año
(rentabilidad nominal), sólo 5 son ganancias verdaderas (rentabilidad
real); los otros 5 compensan la subida de precios anual.
Normalmente, el elemento más
volátil en la composición de los tipos de interés nominales es la
inflación. El tipo de interés real varía puntualmente y es expresión
de la voluntad restrictiva o acomodaticia de las autoridades
monetarias, por lo que se tiende a utilizar una media histórica que
simplifica el análisis. |