1) Concepto
Se van a comentar las herramientas
básicas para su aplicación al análisis fundamental.
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Año 1
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Año 2
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Año 3
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Beneficio neto |
326
|
366
|
411
|
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+ Amortización |
158
|
166
|
174
|
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- Increm. Activo fijo neto |
-120
|
-132
|
-145
|
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- Inc. act. Circulante neto |
-20
|
-22
|
-25
|
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- Incremento de deuda |
23
|
29
|
36
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Cash flow libre |
367
|
407
|
451
|
Ha resultado fácil hallar los cash
flows libres para el accionista durante los tres primeros años, el
periodo del que teníamos datos.
Para tener en cuenta los cash flows
futuros a partir del cuarto año, sólo podemos aventurar hipótesis
sobre su crecimiento y utilizar el modelo de crecimiento constante (Gordon
Shapiro):
Supongamos que nos encontramos al final del tercer año. Si asumimos
que se crecerá a un ritmo del 2% (g no debe diferir demasiado del
crecimiento nominal sostenido de la economía) en el futuro, el valor
al final del tercer año deberá ser:
V = 451 / (k
- 2%)
Habrá que descontar ese valor residual al presente, de manera que:
VR = (451 /
(k - 2%)) / (1 + k)3
Ahora nos queda calcular k.
Digamos que hemos hecho una regresión
de los movimientos del mercado y de la cotización de la
Empresa X
y que hemos hallado una ß de 1.2 (es decir, que la
Empresa X se mueve con más
volatilidad que el mercado, y, por tanto, resulta más arriesgada como
inversión).
Si la prima de riesgo de mercado es 4%,
la prima de riesgo de la Empresa
X es:
p = ß * (rm
-r) = 1.2 * 4% = 4.8%
Asumiendo que las letras del tesoro rentan 3%,
k será:
k = r + p =
3% + 4.8% = 7.8%
luego
VR = (451 / (7.8% - 2%)) / (1 +
7.8%)3 = 6.207 millones de euros
2) Valor de la Empresa X
El valor de la Empresa X
será:
V = 367 /
(1+ 0.078) + 407 / (1+ 0.078)2 + 451 / (1+ 0.078)3 + 6.207 = 7.258
mill. de euros
Como hay 100 millones de acciones, el valor de la acción de la
Empresa X
es de 72.6 euros.
Confiando en nuestra valoración,
recomendaríamos la compra de la
Empresa X, pues fundamentalmente
vemos un potencial de mejora de un 45% sobre el precio actual de 50
euros.
3) Limitaciones en la aplicación del método
Si bien el método de descuento de cash
flows es, analíticamente hablando, el más correcto de los que se
comentarán, no está libre de limitaciones. De hecho, su aparente
cientificidad esconde juicios aproximados de variables importantes,
tan importantes como para señalar las siguientes salvedades:
Valor residual:
En nuestro análisis de la
Empresa X
hemos utilizado proyecciones a tres años en aras de la simplicidad.
Normalmente, el analista proyectará las distintas partidas a cinco
años vista y, como hemos hecho nosotros, asumirá una tasa de
crecimiento constante para calcular el valor residual. Durante esos
primeros cinco años de proyección, se nos dará una cantidad de
detalles muy elevada, que contribuirán a crear la ilusión de que cada
variable está perfectamente controlada.
El problema es que el gran peso de la
valoración está no en los flujos perfectamente calculados de esos
cinco años, sino en el valor residual, hallado de manera mucho más
aproximativa.
En el caso de la
Empresa X,
el valor residual constituye un 86% del valor total. Si bien es cierto
que, al haber tomado sólo tres años de proyección, esa proporción es
extrema, no es inusual encontrar análisis donde la valoración confía
en más de un 60% en el valor residual.
Para la
Empresa X,
tomamos un crecimiento sostenido del 2%, de una manera un tanto
arbitraria.
He aquí el efecto en la valoración
sobre g de distintas hipótesis:
|
G
|
1%
|
2%
|
3%
|
4%
|
|
VR
|
5.294
|
6.207
|
7.500
|
9.474
|
|
V
|
6.345
|
7.258
|
8.551
|
10.525
|
|
VR/V
|
83%
|
85%
|
88%
|
90%
|
Podemos ver como, si en lugar de 2%
hubiéramos elegido un 3%, el valor de la Empresa X hubiese aumentado
en casi un 20%.
Tasa de descuento:
La tasa de descuento a la que llegamos
contiene varias hipótesis fundamentales. Un mínimo cambio en alguna de
ellas puede producir una tremenda variación en la valoración.
Pensemos por ejemplo en la beta de
Empresa X.
Supongamos que el analista considera
que los nuevos gestores de la
Empresa X han introducido un
cambio estructural decisivo al orientar la
Empresa X hacia negocios de
mayor crecimiento, pero también de mayor riesgo. Previendo más
volatilidad en los resultados de esos negocios, aumentará la beta
hallada en la regresión (es decir, la medición del riesgo de la
"vieja" Empresa X),
de 1.2 a 1.5, similar a otras empresas de características similares a
Empresa X.
La prima de riesgo será entonces:
p = ß * (rm -r) = 1.5 * 4% = 6%
Y la tasa de descuento:
k = r + p = 3% + 6% = 9%
Recalculamos el valor residual,
VR = (451 / (9% - 2%)) / (1 + 9%)3 = 4.975
millones de euros
y el valor total
V = 367 / (1+ 0.09) + 407 / (1+ 0.09)2 + 451 / (1+
0.09)3 + 4.975 = 6.002 mill. de euros
El cambio en la estimación de la beta ha supuesto, pues, un deterioro
de un 17% en la valoración.
Lo que queremos hacer con estas
salvedades es señalar el hecho de que aunque este tipo de análisis
aparenta ser muy exhaustivo y objetivo depende mucho de hipótesis con
gran componente subjetivo, de ahí que sea saludable un cierto grado de
escepticismo y de afán de explorar el cableado del análisis cuando se
nos justifica una recomendación de compra o venta con el apoyo del
descuento de cash-flows.