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El sector Bancos
1)
Introduccion
A medida que
hemos desarrollado la batería de herramientas con las que cuenta el
análisis fundamental, nos ha resultado muy obvia la existencia de
grandes diferencias estructurales entre los distintos tipos de
empresa. Estas diferencias no facilitan el análisis comparativo.
Es lógico pues
que para cada tipo de empresa los analistas hayan desarrollado
metodologías analíticas específicas.
El criterio de
segmentación más lógico es el sectorial, ya que cabe pensar que
aquellas empresas que desarrollan sus actividades en un mismo sector
compartirán características estructurales.
En febrero de
1999, la composición sectorial del IBEX35 era la siguiente:
|
BANCOS
|
34,81%
|
|
ELÉCTRICAS
|
24,92%
|
|
CONSTRUCCIÓN
|
4,76%
|
|
ALIMENTACIÓN
|
2,10%
|
|
COMUNICACIONES
|
20,04%
|
|
QUÍMICO
|
6,30%
|
|
METAL-MECÁNICA
|
1,33%
|
|
INVERSIÓN
|
1,13%
|
|
VARIOS
|
4,61%
|
El resultado de
este agrupamiento permite explicar por qué se ha dicho
tradicionalmente que la bolsa española es muy sensible al ciclo de
tipos de interés en relación a otros mercados bursátiles:
prácticamente un 60% de la capitalización del IBEX corresponde a
bancos y eléctricas, dos sectores cuya valoración depende en gran
medida de los tipos de interés.
Vamos a examinar
la metodología utilizada habitualmente para analizar los sectores de
mayor especificidad, con el fin de familiarizarnos con ellos.
2) El sector bancario
Por la propia
naturaleza del negocio bancario, lo primero que necesitamos para
analizar racionalmente una empresa del sector es agrupar las partidas
de balance en epígrafes que rápidamente nos permitan identificar las
variables fundamentales para determinar el estado y las perspectivas
del banco.
El balance de
situación, por ejemplo, quedaría así:
|
ACTIVO |
PASIVO |
|
Caja e
intermediarios financieros |
Intermediarios
financieros |
|
Inversión
crediticia |
Recursos de
clientes |
|
Cartera de
valores |
Recursos
propios |
|
Inmovilizado |
Otras cuentas |
|
Otras cuentas |
|
Lo primero que
haremos será observar estas partidas para sacar una primera impresión
de las características del banco.
Así, esta
estructura nos va a permitir saber si un banco tiene una base de
depósitos sólida, si confía sobremanera en los resultados financieros
de una gran cartera de valores, si tiene participaciones industriales
importantes, qué sensibilidad a la curva de tipos de interés tiene,
etc.
2) Ratios Contables
Los siguientes
pasos comprenderán el uso sistemático de ratios contables para
profundizar en esa impresión, centrándose fundamentalmente en medidas
de:
-
Rentabilidad:
Para
tener una idea de cuán rentable es el banco, nos fijaremos en dos
ratios fundamentales, el ROE (return on equity, rentabilidad sobre
recursos propios) y ROA(return on assets, rentabilidad sobre
activos):
ROE = Beneficio
neto / Recursos propios
ROA = Beneficio
neto / Activo
-
Riesgo:
En el
negocio bancario, el riesgo fundamental en el que se incurre para
lograr la rentabilidad deseada es la posibilidad de que los créditos
concedidos no sean devueltos. Por lo tanto, un ratio importante es
la tasa de morosidad:
Tasa de morosidad
= Riesgo dudoso / Inversión crediticia
Este ratio nos
dará el grado en el que la morosidad es un problema para el banco en
cuestión. Los principios contables obligan a provisionar (guardar
dinero para cubrir la eventualidad) un fondo de insolvencia en
cuanto se empiece a dudar sobre la recuperación de un préstamo
concedido. Cuanto mayor sea el montante provisionado, menor será el
riesgo de un quebranto económico como consecuencia de la no
recuperación de créditos. Esto hace que tengamos que completar el
análisis de riesgo con el ratio de cobertura
Cobertura
= Fondo de insolvencia / activos dudosos
-
Eficiencia:
Por último, convendrá tener una idea del grado de eficacia con el
que el banco utiliza sus recursos, utilizando el CIR (cost to income
ratio, ratio de eficiencia)
CIR
= Gastos generales
/ Margen ordinario
Este ratio nos
hará ver cuánto le cuesta al banco cada unidad monetaria que gana.
3) Ratios Bursátiles
Con este primer
análisis se refleja una primera impresion del banco pero no podemos
emitir recomendación alguna sin tener una idea del valor objetivo de
la acción.
Para ello,
utilizaremos algunos de los ratios que hemos visto (PER, rentabilidad
por dividendo, precio sobre valor contable, etc.) y alguna
simplificación de los modelos de descuento.
Una de estas
simplificaciones parte de la base de que, si previésemos una
rentabilidad igual a la rentabilidad exigida según el modelo de
descuento de flujos (r + p, rentabilidad libre de riesgo más prima de
riesgo), pagaríamos un valor equivalente al valor contable, es decir,
que
si ROE = r + p ,
Precio sobre valor contable = 1
y, siendo el
precio sobre valor contable proporcional a la rentabilidad exigida,
si ROE = ( r + p
)*n , Precio sobre valor contable = n
Por ejemplo, si la
acción de Bancobank vale 20 euros, su valor contable es de 15 euros,
tiene un ROE del 20%, y la rentabilidad que exigimos a una inversión
en este banco es 10% (5% de rentabilidad de las letras del tesoro más
una prima de riesgo de otro 5%), el ROE es 2 veces la rentabilidad
exigida, luego su precio sobre valor contable debiera ser de 2. Como
el precio sobre valor contable es ahora de 1.33 (20/15), el potencial
de revalorización de Bancobank es de un 50%. |