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Privatización de
una empresa pública
Cuando el Gobierno
decide poner en venta parte del accionariado de empresas públicas
recurre a las OPV. Son las conocidas privatizaciones de compañías
como Endesa, Aceralia o Telefónica.
La enormidad de
estas empresas obliga a venderlas en fases, ya que el mercado podría
no absorber todas sus acciones. Muchos ciudadanos han entrado en Bolsa
cruzando la puerta de las privatizaciones.
1) Una OPV como
otra cualquiera
Una OPV de una
empresa que es propiedad del Estado sigue el mismo procedimiento que
cualquier otra OPV de una empresa de iniciativa privada. La diferencia
radica en que las compañías estatales suelen ser mastodónticas y valen
mucho dinero. En ocasiones se habla de billones de pesetas. Por esta
razón, el Estado ha optado en la mayoría de los casos por vender sus
propiedades en etapas.
Así ocurrió con
Endesa, Tabacalera o Telefónica, ya que se habla de tales volúmenes de
dinero que resulta imposible cubrir toda la venta en una sola OPV. La
excepción es Aldeasa, empresa que el Gobierno colocó su capital de una
vez en la Bolsa.
Lo que pretende el
Estado cuando saca sus empresas a la venta en la Bolsa es que la
demanda de las acciones sea máxima, así como que los compradores sean
estables y mantengan su inversión a largo plazo. Para ello, crean
sistemas de fidelización que consisten, además de ofrecer regalos por
la compra de acciones, en realizar descuentos de salida.
Gracias a un proceso
como éste, Telefónica cuenta en estos momentos con más de un millón de
accionistas.
2) ¿Por qué se
privatiza?
Aunque esta cuestión
tiene respuestas para todos los gustos, la razón por la que el
Gobierno decide vender sus "joyas" en el mercado de valores radica en
que las compañías se vuelven más competitivas y, de alguna manera,
desaparecen los monopolios que tanto afectan a la libertad de
competencia.
Además, se pretende
evitar que uno o más sujetos lleguen por sí solos a controlar la
empresa. Hay varias fórmulas para vender empresas públicas.
Por una parte, la
negociación directa con los inversores privado. Por otra, la inversión
en la Bolsa.
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