Si nos preguntamos qué tienen en común IBM, SAP, DoorDash o Salesforce, podríamos decir que todas son compañías de software. Pero también podríamos señalar que están sufriendo caídas importantes en bolsa.
Llevamos semanas escuchando el término “SaaS‑apocalypse”, una narrativa que apunta a que las grandes empresas de software, tanto americanas como europeas, están siendo amenazadas por el avance de la inteligencia artificial, que promete automatizar procesos, reducir licencias y canibalizar ingresos futuros.
En este contexto, el gran desaparecido en titulares es SAP, el gigante alemán del software empresarial. No ha protagonizado desplomes bruscos ni escándalos mediáticos, pero su caída es lenta, constante y preocupante.
¿Qué está pasando con SAP y por qué nadie habla de ello?
SAP: el elefante en la sala del SaaS-Apocalypse
A pesar de ser el mayor valor tecnológico de Europa y ocupar el quinto puesto del índice europeo, si preguntamos por la calle qué es SAP o a qué se dedica, la mayoría no sabría responder.
Sin embargo, su importancia es enorme: sus herramientas se utilizan en más de 425.000 empresas en 180 países, el 77% de las transacciones comerciales globales pasan por sistemas SAP y más del 90% de las compañías más valiosas del mundo, tanto en Europa como en Estados Unidos, dependen de sus soluciones.
Esto sitúa a SAP en una posición de liderazgo absoluto, con un poder de negociación que pocas empresas tecnológicas pueden igualar. Pero no todo es positivo. Tras subir un 70% en 2024, las acciones de SAP acumulan ahora una caída superior al 40% desde los máximos de febrero de 2025. ¿Cómo ha llegado hasta aquí?
Evolución del modelo de negocio de SAP
Antes de analizar las razones de la caída, conviene entender cómo funciona SAP. La compañía nació en 1972 como un proveedor de software empresarial y ha ido evolucionando para adaptarse a nuevas tecnologías y necesidades corporativas.
Hoy su producto estrella es el ERP, la columna vertebral tecnológica que conecta todos los departamentos de una empresa: finanzas, logística, ventas, compras, recursos humanos y más.
En un mundo globalizado, operar en distintos países, monedas y legislaciones exige sistemas integrados, trazables y seguros. Ahí SAP es líder indiscutible.
Su modelo de negocio se ha visto drásticamente modificado estos últimos años, pero básicamente se apoya en cuatro pilares:
- Suscripción (nube): modelo actual, cuotas recurrentes.
- Licencias tradicionales: pago único para instalar el software en servidores propios.
- Mantenimiento: soporte y actualizaciones anuales.
- Servicios: consultoría, formación y personalización.
Transición estratégica hacia la nube
Como la mayoría de compañías tecnológicas, SAP ha tenido que adaptarse a las grandes tendencias para no quedarse atrás. Y, de hecho, lo ha hecho históricamente bien: entendió antes que muchos que el futuro pasaba por la nube y decidió transformar radicalmente su modelo de ingresos, dejando atrás las licencias puntuales para apostar por ingresos recurrentes.
Esto implicó dejar de vender hardware y software on‑site para migrar a un modelo donde las bases de datos de los clientes se alojan en su propia nube, generando mensualidades estables y escalables.
La compañía ya ha avisado de que 2026 y 2027 serán años de transición, tanto financiera como tecnológica. El soporte para los sistemas antiguos finalizará, lo que obligará a miles de empresas a migrar a S/4HANA Cloud.
Esto generará un flujo de ingresos importante, pero también tensiones operativas.
SAP también ha desarrollado su propia IA, Joule, con la que varios directivos se han mostrado muy optimistas.
La gran cuestión es si SAP será capaz de navegar esta nueva ola tecnológica igual que hizo con la nube… o si la IA será el principio del fin.
¿Por qué las acciones de SAP caen un 40% desde máximos?
El gráfico muestra que las acciones de SAP tocaron máximos en febrero de 2025, pero desde entonces han caído por varias razones.
1. El miedo a la disrupción de la IA
El mercado teme una “SaaS‑apocalypse”.
La IA avanza tan rápido que muchos inversores creen que podría automatizar funciones que antes requerían software empresarial complejo.
La pregunta que flota en el aire es simple: si la IA puede generar informes, automatizar procesos y conectar sistemas.., ¿para qué pagar licencias millonarias de ERP?
Aunque SAP ha integrado IA generativa en S/4HANA, la percepción es que está reaccionando más que liderando.
2. Resultados trimestrales más débiles
Tras un 2025 excepcional, varios trimestres recientes han mostrado señales de desaceleración, especialmente en el cloud backlog, un indicador clave para su transición al modelo cloud.
Esto preocupa porque la estrategia de SAP depende precisamente de acelerar esas migraciones.
3. La IA de SAP no convence: el caso Joule
Según un artículo de Bloomberg, tras realizar una serie de encuestas a diferentes compañías que usan diariamente el software, Joule no presentaba avances significativos y su desempeño era algo decepcionante. En concreto se indicaba:
- No aporta mejoras reales en procesos.
- Modelo de precios confuso.
- Volkswagen probó Joule y concluyó que no era lo bastante avanzado.
Joule ofrece funciones para trabajadores, usuarios, desarrolladores y consultores, pero el mercado percibe que no está al nivel de las expectativas generadas.
¿Qué ocurrirá con SAP a partir de ahora?
SAP se encuentra en un terreno delicado. A pesar de integrar IA en su plataforma, proyectar crecimientos de doble dígito en cloud para los próximos tres años y mantener una posición dominante, la acción ha entrado en una tendencia negativa difícil de revertir.
2026 será un año de ligera desaceleración en indicadores clave, el mercado cloud se está estabilizando y los inversores temen que la competencia en IA avance más rápido de lo que SAP puede adaptarse.
Aun así, hay un punto clave que sostiene la demanda: el fin del soporte para ECC en 2027, lo que obliga a miles de empresas a migrar a S/4HANA Cloud. Esto garantiza un flujo constante de proyectos, consultoría y servicios.
SAP está en un momento crítico: la IA es una oportunidad, pero también una amenaza directa a su modelo tradicional. El CEO Christian Klein insiste en que la IA será el motor de nuevos contratos, pero el mercado quiere pruebas más tangibles.
Análisis realizado por los analistas de XTB


