La madrugada del 28 de febrero de 2026 empezó el ataque de EEUU sobre Irán y quedará grabado como el inicio de una de las confrontaciones militares más significativas y arriesgadas del siglo XXI. La ejecución coordinada de una ofensiva aérea y naval masiva por parte de los Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán ha transformado un estado latente de hostilidad en una guerra abierta, alterando instantáneamente la arquitectura de seguridad de Oriente Medio y enviando ondas de choque a través de los mercados financieros globales.
Bajo los nombres en clave «Operation Epic Fury» (Furia Épica), designada por el Departamento de Guerra estadounidense, y «Operation Lion’s Roar» (Rugido del León), por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), la campaña busca la neutralización definitiva de las capacidades nucleares y balísticas de Teherán, así como un cambio profundo en la estructura del régimen persa.
Este informe analiza exhaustivamente la naturaleza técnica y estratégica de la ofensiva, el colapso de los esfuerzos diplomáticos que la precedieron y, de manera primordial, el impacto sistémico en la economía mundial, con especial énfasis en la volatilidad de los hidrocarburos y la reconfiguración de las carteras de inversión globales en un entorno de máxima incertidumbre.
Anatomía de la Ofensiva de EEUU a Irán: Operaciones Epic Fury y Lion’s Roar
La operación militar conjunta comenzó aproximadamente a las 05:30 hora de Doha (02:30 GMT) del sábado 28 de febrero de 2026, mediante una salva inicial de misiles de crucero Tomahawk lanzados desde una decena de buques de guerra estadounidenses estacionados en el Golfo Pérsico y el Mar Arábigo. Esta acción inicial fue seguida rápidamente por incursiones aéreas de alta precisión que involucraron a los cazas de quinta generación F-35 «Adir» de la Fuerza Aérea Israelí y bombarderos furtivos B-2 Spirit de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.
Objetivos Estratégicos en Territorio Iraní
A diferencia de incursiones anteriores, la ofensiva del 28 de febrero no se limitó a instalaciones periféricas, sino que apuntó directamente a los centros neurálgicos del poder político y militar en Teherán y otras ciudades clave. En la capital, se confirmaron siete impactos de misiles en el distrito de Pasteur y la zona de Keshvardoost, áreas que albergan la residencia oficial del Líder Supremo, Alí Jameneí, el palacio presidencial y la sede del Consejo Superior de Seguridad Nacional.
| Ciudad | Objetivos Específicos Reportados | Impacto y Daños Observados |
| Teherán | Residencia del Líder Supremo, Ministerios de Defensa e Inteligencia, Agencia de Energía Atómica |
Incendios masivos, corte total de comunicaciones e internet |
| Isfahán | Centro de Tecnología e Investigación Nuclear, instalaciones de enriquecimiento de Natanz |
Destrucción de infraestructuras de superficie y búnkeres |
| Bushehr | Puerto militar, bases navales de la Guardia Revolucionaria (IRGC) |
Inutilización de la marina iraní en el Golfo; reactor nuclear bajo observación |
| Qom | Instalaciones de misiles subterráneas vinculadas a la IRGC |
Múltiples explosiones detectadas por sensores sísmicos |
| Karaj/Kermanshah | Fábricas de drones y centros de mando y control |
Degradación severa de la capacidad de respuesta aérea |
| Minab | Base paramilitar de la Guardia Revolucionaria |
Reporte de daños colaterales, incluyendo una escuela femenina |
La elección de realizar los ataques a plena luz del día en algunas regiones tuvo como objetivo maximizar el efecto sorpresa y demostrar una superioridad tecnológica total sobre las defensas antiaéreas iraníes. El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, describió la acción como un «ataque preventivo» necesario para eliminar amenazas existenciales inminentes, citando informes de inteligencia que indicaban una aceleración final del programa nuclear iraní hacia la obtención de ojivas operativas.
El Colapso de la Infraestructura y la Guerra Psicológica
Simultáneamente con las explosiones cinéticas, Irán experimentó un colapso casi total de su conectividad digital. NetBlocks y otros observadores confirmaron que la conectividad a internet en el país cayó al 3%, dejando a la población en un vacío informativo. Este apagón digital no solo dificultó la coordinación de la defensa iraní, sino que también formó parte de una campaña de guerra psicológica diseñada por Washington y Jerusalén.
El presidente estadounidense, Donald Trump, a través de un mensaje grabado y difundido ampliamente por redes sociales y frecuencias de emergencia, instó al pueblo iraní a «tomar el control de su gobierno», afirmando que «la hora de su libertad está al alcance de la mano». Este llamado directo a la insurrección, sumado a la oferta de inmunidad para aquellos miembros de la Guardia Revolucionaria que depusieran las armas, subraya que el objetivo de la «Operation Epic Fury» trasciende la mera degradación militar para buscar una reconfiguración política total de la nación.
Antecedentes y el Fracaso de la Vía Diplomática entre EEUU e Irán
La escalada del 28 de febrero de 2026 es el desenlace de un proceso diplomático que se había vuelto cada vez más tenso y estéril. Tras la «Guerra de los Doce Días» en junio de 2025, donde Israel lanzó la operación «Rising Lion» contra instalaciones nucleares, se había mantenido una frágil tregua mediada por Omán y otros actores regionales.
El Callejón sin Salida de Ginebra
Durante febrero de 2026, se llevaron a cabo tres rondas de negociaciones indirectas en Ginebra entre representantes de la administración Trump y el gobierno de Masoud Pezeshkian. A pesar de los informes iniciales de Omán sobre «progresos significativos» y «propuestas creativas», las posiciones fundamentales resultaron irreconciliables.
| Punto de Negociación | Postura de Estados Unidos | Postura de Irán |
| Enriquecimiento de Uranio |
Cese total y permanente; desmantelamiento de todas las instalaciones excepto un reactor de investigación |
Derecho soberano al enriquecimiento para fines médicos y civiles; limitación temporal |
| Existencias de Uranio |
Traslado total del uranio enriquecido fuera del país o dilución irreversible |
Almacenamiento bajo supervisión de la OIEA, pero dentro del territorio nacional |
| Programa de Misiles |
Limitaciones estrictas al alcance y capacidad de los misiles balísticos |
Negativa rotunda a negociar el sistema de defensa nacional |
| Sanciones |
Levantamiento gradual condicionado a la verificación completa del desmantelamiento |
Alivio inmediato y total de las sanciones económicas como condición previa |
El 19 de febrero de 2026, el presidente Trump estableció un ultimátum de «10 a 15 días» para alcanzar un acuerdo definitivo. La percepción en Washington de que Teherán estaba utilizando las conversaciones como una maniobra dilatoria para fortificar sus instalaciones subterráneas en Fordow y avanzar en la miniaturización de ojivas nucleares fue el detonante final de la orden de ataque.
Lecciones de la «Guerra de los Doce Días» (2025)
El conflicto de junio de 2025 sirvió como un ensayo general para la operación actual. En aquel entonces, Israel demostró su capacidad para penetrar el espacio aéreo iraní sin ser detectado mediante el uso masivo de drones y guerra electrónica. Sin embargo, la intervención de Estados Unidos en 2025 fue más limitada, centrada en apoyo logístico y ataques específicos de bombarderos B-2 contra objetivos profundamente enterrados.
La evaluación posterior al conflicto de 2025 indicó que, si bien la infraestructura física sufrió daños, el conocimiento técnico y la voluntad política del régimen permanecieron intactos. Esta conclusión impulsó un cambio en la doctrina de la administración Trump hacia un modelo de «operaciones de combate masivas y continuas» que no se detendrían hasta asegurar un cambio irreversible en el comportamiento o la composición del gobierno iraní.
Impacto en los Mercados Financieros y la Economía Global del ataque de EEUU a Irán
El estallido de un conflicto de esta magnitud en el corazón de la región productora de energía más importante del mundo ha generado una reacción inmediata y violenta en los activos financieros. Aunque el ataque ocurrió un sábado, los mercados que operan 24/7 y los sistemas de negociación de futuros han proporcionado los primeros indicadores de la magnitud del shock económico.
Criptomonedas como Indicador de Pánico Inicial
El Bitcoin (BTC) y otras criptomonedas actuaron como el primer termómetro del riesgo geopolítico. En las horas posteriores al anuncio oficial de las operaciones de combate, el Bitcoin sufrió una caída del 3,1%, descendiendo hasta los 63.561 dólares. Este movimiento refleja una salida rápida de activos de riesgo ante la incertidumbre de una escalada que pudiera involucrar a otras potencias regionales o globales.
Mercados de Futuros y Acciones: El «Viernes Negro» de la Pre-Guerra entre EEUU e Irán
Incluso antes del inicio formal de las hostilidades, el viernes 27 de febrero de 2026, los mercados bursátiles ya mostraban una debilidad extrema. Una combinación de datos de inflación superiores a lo esperado en Estados Unidos (IPP) y los rumores crecientes sobre el fracaso de las conversaciones en Ginebra provocaron caídas significativas en Wall Street.
| Índice Bursátil | Variación el 27 de Febrero de 2026 | Causas Principales del Movimiento |
| Dow Jones (DJIA) | -1,57% (Cierre en 48.977 pts) |
Temor a la guerra y tipos de interés altos |
| S&P 500 (SPX) | -0,90% |
Riesgo geopolítico y datos de inflación del IPP |
| Nasdaq Composite | -0,71% (Cierre en 22.668 pts) |
Vulnerabilidad del sector tecnológico ante interrupciones logísticas |
| Euro Stoxx 50 | -0,53% |
Dependencia energética de Europa y tensiones en el Golfo |
| Nifty 50 (India) | -1,25% |
Sensibilidad al precio del petróleo y salida de capitales |
Los analistas anticipan que la apertura de los mercados el lunes 2 de marzo será excepcionalmente volátil. La atención se centrará en los activos refugio tradicionales, como el oro, que ya mostraba una tendencia alcista, y en los bonos del Tesoro de EE. UU., cuya demanda suele aumentar en periodos de inestabilidad bélica global.
El Sector de Defensa: Hacia un Modelo de Ingresos Recurrentes
Una consecuencia financiera notable del inicio del ataque de EEUU a Irán es el renovado interés en los valores de defensa. Sin embargo, la perspectiva de los inversores ha evolucionado. Ya no se ve a empresas como Lockheed Martin, Northrop Grumman o Boeing simplemente como receptoras de pedidos episódicos de armas, sino como proveedores de servicios críticos de larga duración.
La complejidad de la guerra moderna en 2026, con un uso intensivo de inteligencia artificial, enjambres de drones y sistemas de defensa multicapa, requiere contratos de mantenimiento y actualizaciones de software constantes. Este cambio hacia un modelo de «Defensa como Servicio» sugiere que las acciones del sector podrían experimentar una revalorización estructural que perdurará mucho más allá del final de las hostilidades cinéticas en Irán.
El Mercado Energético: El Estrecho de Ormuz bajo Amenaza por el ataque de EEUU a Irán
La variable más crítica para la estabilidad económica global es, sin duda, el precio de los hidrocarburos. Irán ha respondido a los ataques de EEUU amenazando con el cierre total del Estrecho de Ormuz, la vía marítima más importante del mundo para el tránsito de petróleo y gas natural licuado (GNL).
Dinámica de Precios del Petróleo
Antes del ataque, los precios ya habían incorporado una «prima de guerra» de entre 8 y 10 dólares por barril debido a la acumulación de fuerzas estadounidenses en la región. El cierre del viernes 27 de febrero situó al crudo Brent en 72,48 dólares y al WTI en 67,02 dólares, máximos de varios meses.
| Escenario de Conflicto | Proyección de Precio (Brent) | Impacto Económico Global |
| Conflicto Limitado | $80 – $90 por barril |
Aumento moderado de la inflación; presión sobre bancos centrales |
| Interrupción Parcial en Ormuz | $110 – $120 por barril |
Shock de precios en gasolineras; reducción del consumo |
| Bloqueo Total del Estrecho | $150+ por barril |
Recesión global profunda; caída del PIB mundial del 1,5% |
La importancia del Estrecho de Ormuz es difícil de exagerar: aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo y el 25% del petróleo transportado por mar pasan por sus aguas. Además, naciones como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak dependen casi por completo de esta ruta para sus exportaciones hacia Asia y Europa.
La Vulnerabilidad del Gas Natural en Europa
Para los países de la Unión Europea, el riesgo es doble. Además del petróleo, el Estrecho de Ormuz es la ruta de salida para la totalidad de las exportaciones de GNL de Catar, uno de los proveedores más importantes para Europa tras la desconexión del gas ruso.
Un cierre de tres meses del estrecho podría enviar los precios del gas de referencia en Europa (Dutch TTF) hacia los 92 euros por megavatio hora (MWh), comparado con un promedio base mucho más bajo. Esto no solo dispararía las facturas de electricidad y calefacción, sino que pondría en grave peligro los objetivos de almacenamiento de gas de la UE para el invierno de 2026, forzando posiblemente racionamientos en la industria pesada.
Impacto en la Economía Española y el IBEX 35 del ataque de EEUU a Irán
España, como economía con una alta dependencia energética externa y una fuerte presencia de empresas multinacionales en sectores sensibles, se encuentra en una posición de vulnerabilidad particular ante la escalada en Irán.
Sector Energético y Refino
Empresas como Repsol enfrentan un escenario complejo. Por un lado, el aumento de los precios del crudo puede elevar los márgenes de producción y refino a corto plazo. Por otro lado, un encarecimiento excesivo de la materia prima reduce la demanda final y presiona los costes operativos. En las sesiones previas al ataque, Repsol mostraba una tendencia alcista (+0,91%), reflejando la anticipación de mayores precios del petróleo.
Banca e Infraestructuras
El sector bancario español (Santander, BBVA) es altamente sensible a la volatilidad de los mercados globales y a las primas de riesgo. Un conflicto prolongado que eleve la inflación obligará a los bancos centrales a mantener los tipos de interés elevados durante más tiempo, lo que podría aumentar la morosidad y frenar el crédito.
| Valor del IBEX 35 | Situación al 26-27 Feb 2026 | Implicaciones de la Guerra |
| Indra | Cerca de máximos (18.500 pts) |
Impulso por contratos de defensa y ciberseguridad |
| Santander | 11,16 € (+4,81% semanal) |
Volatilidad extrema; riesgo en carteras de inversión |
| BBVA | 20,16 € (+1,92% semanal) |
Sensibilidad a mercados emergentes y tipos de interés |
| Inditex | 56,86 € (-1,18% semanal) |
Riesgo por costes logísticos y caída del consumo |
| Repsol | 18,84 € (+0,91% semanal) |
Beneficio por precios del crudo vs. riesgo de recesión |
Analistas locales advierten que un barril de petróleo por encima de los 80 dólares sería «fuertemente negativo» para el consumo interno en España. La inflación, que ya mostraba signos de repunte en febrero de 2026 según los datos del IPP de Alemania y España, podría desbocarse, erosionando el poder adquisitivo de los hogares y complicando la recuperación económica post-pandémica que se había consolidado en los años previos.
Logística Global y Cadenas de Suministro bajo Presión
La guerra aérea sobre Irán e Irak ha provocado el cierre inmediato de los espacios aéreos regionales, lo que tiene un impacto directo en las rutas comerciales que conectan Asia con Europa.
Interrupción del Tráfico Aéreo y Marítimo
Aerolíneas de carga como Emirates SkyCargo y Turkish Cargo han anunciado el desvío de sus vuelos, lo que implica mayores tiempos de entrega y un aumento significativo en el consumo de combustible y, por ende, en las tarifas de flete. Para España, esto afecta especialmente a las importaciones de componentes electrónicos y textiles procedentes de Asia, que ahora deben rodear la zona de conflicto o buscar rutas alternativas más costosas.
El Reto del Mundial 2026
Un aspecto inusual pero relevante para la logística en 2026 es el impacto en los preparativos para el Mundial de Fútbol de 2026. Empresas logísticas en México y Estados Unidos han expresado su preocupación por el cumplimiento de los plazos de entrega de materiales de construcción y mercancías oficiales («stock mundialista») si la crisis en Oriente Medio se prolonga, afectando a los centros de distribución globales.
Respuesta Internacional y el Nuevo Orden Geopolítico
La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel ha fracturado aún más la diplomacia global. Mientras los aliados tradicionales de Washington han mostrado un apoyo cauteloso o han convocado gabinetes de seguridad (como Alemania, Reino Unido y el gobierno de Keir Starmer), otras potencias han reaccionado con hostilidad.
El Eje Rusia-China
Rusia y China, que mantenían ejercicios navales conjuntos con Irán en el Estrecho de Ormuz pocos días antes del ataque, han condenado la operación. Pekín ha calificado las acciones como «desestabilizadoras» y una violación del derecho internacional, mientras que Moscú ha señalado que el uso de la fuerza solo «endurecerá la determinación de Irán» de buscar capacidades de disuasión nuclear en el futuro.
Para China, la interrupción del suministro de petróleo iraní (del cual es el principal comprador) representa un desafío directo a su seguridad energética. Por su parte, Rusia ve en el conflicto una oportunidad para distraer la atención y los recursos de Estados Unidos de otros teatros de operaciones, como Ucrania, aunque el aumento de los precios del petróleo también beneficia a las arcas rusas.
El Papel de las Naciones Unidas
El Consejo de Seguridad de la ONU se encuentra en un estado de parálisis. Los vetos cruzados de Rusia y China impidieron cualquier resolución que abordara la represión interna de Irán contra sus manifestantes en enero de 2026, y se espera que ocurra lo mismo con respecto a la legalidad de los ataques de EE. UU. e Israel. La erosión de las normas internacionales de no proliferación y el uso del «ataque preventivo» marcan una nueva era de «política de demolición» en el orden mundial.
Perspectivas y Conclusiones Estratégicas del ataque de EEUU a Irán
El ataque del 28 de febrero de 2026 no es un evento aislado, sino la culminación de décadas de antagonismo y el fracaso sistemático de los mecanismos de control de armamento. Las implicaciones para el futuro inmediato son profundas y se pueden resumir en los siguientes puntos clave para los decisores económicos y políticos:
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Institucionalización de la Volatilidad: Los mercados deben prepararse para un periodo prolongado de inestabilidad. La «prima de riesgo geopolítico» se ha convertido en un componente permanente de la valoración de activos energéticos y bursátiles.
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Reaceleración de la Inflación: El shock energético en un momento de debilidad de los suministros globales (con la producción de Venezuela y Rusia limitada) pone en riesgo los objetivos de estabilidad de precios de los bancos centrales, aumentando la probabilidad de un escenario de estanflación en Europa y América Latina.
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Transformación del Sector Defensa: La guerra de 2026 confirma que la superioridad tecnológica depende de la integración de IA, espacio y ciberespacio. Las empresas que controlen estos ecosistemas verán un crecimiento sostenido de sus ingresos, transformándose en pilares de las carteras de inversión defensivas.
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Fragilidad de la Globalización: El desvío de rutas comerciales y el cierre de espacios aéreos subrayan la fragilidad de las cadenas de suministro «just-in-time». Se espera un impulso renovado hacia el «near-shoring» y la diversificación de proveedores para reducir la dependencia de los cuellos de botella geográficos como Ormuz.
En definitiva, la «Operation Epic Fury» ha abierto una caja de Pandora geopolítica. Mientras las bombas caen sobre Teherán, el resto del mundo se enfrenta a un reajuste económico forzoso. La capacidad de las potencias occidentales para contener el conflicto y evitar un cierre total del flujo energético determinará si 2026 será recordado como el año de una intervención quirúrgica exitosa o el inicio de una crisis económica global de proporciones históricas.


