Las últimas dos semanas los titulares financieros no han estado centrados en Bitcoin, sino por el conflicto en Oriente Medio, el precio del petróleo y la implicación de distintos países.
A corto plazo, nada indica que esta situación vaya a frenarse. Pero, en paralelo, Bitcoin ha vuelto a captar la atención del mercado al comportarse de forma muy distinta a la mayoría de activos tradicionales.
Mientras índices europeos, sectores como el aeronáutico o el financiero y vehículos de inversión globales sufrían salidas masivas de capital, Bitcoin ha emergido como una alternativa para preservar y revalorizar el capital, incluso en un entorno donde materias primas clásicas como el oro no han logrado ofrecer la misma protección.
La remontada de Bitcoin en plena volatilidad global
Bitcoin afronta la recta final de la segunda semana bursátil desde el estallido del conflicto, pero el escenario actual es muy distinto al del inicio. A medida que han avanzado los acontecimientos, han aparecido nuevas variables: subida del precio de los fertilizantes, petróleo consolidándose entre 90 y 100 dólares, incremento de amenazas iraníes en el Estrecho de Ormuz y la creciente percepción de que el conflicto no tendrá un final cercano.
En otras palabras, un cóctel de volatilidad que ha sacudido a los mercados tradicionales. Sin embargo, Bitcoin no solo ha resistido la embestida, sino que ha logrado revalorizarse, manteniendo soportes clave y recuperando parte de su narrativa como “reserva de valor digital” en momentos de tensión global.
Este comportamiento contrasta con los últimos meses. Desde octubre de 2025, la criptomoneda había encadenado una caída cercana al 50% en apenas 150 días, pasando de ser uno de los activos más capitalizados del mundo a perder la mitad de su valor. Las razones eran claras: salida de fondos, pérdida de popularidad tras el halving, menor repercusión mediática, incertidumbre política y preferencia por activos más seguros.
Pero desde el inicio de la guerra, concretamente desde el 28 de febrero, el precio de Bitcoin se ha revalorizado más de un 9%, frente a la caída del 2% que ha experimentado el oro en el mismo periodo.
¿Por qué rebota el precio del Bitcoin?
No existe una única razón que explique el repunte que experimenta Bitcoin, pero sí varios factores que ayudan a entender por qué el precio reaccionó al alza.
Uno de los más relevantes es la creciente escasez del propio activo, que vuelve a situarse en el centro del debate. Hace apenas tres días se alcanzó un hito histórico, ya se han minado más de 20 millones de bitcoins, lo que supone alrededor del 95% de la oferta total prevista. Conviene recordar que el protocolo solo permitirá la existencia de unos 21 millones, lo que convierte a Bitcoin en un activo cada vez más limitado y, por tanto, potencialmente más valioso en escenarios de alta demanda.
Otro catalizador importante es el comportamiento de los grandes flujos de capital, especialmente a través de los ETF de Bitcoin. Tras meses de salidas, estos vehículos encadenan ya su tercera semana consecutiva de entradas. Este retorno del capital institucional suele actuar como un impulso significativo en el precio.
A ello se suma la inestabilidad derivada del conflicto en Oriente Medio, que ha reactivado una narrativa conocida en el ecosistema cripto: la búsqueda de alternativas financieras en situaciones de riesgo geopolítico. En regiones donde aumenta la preocupación por el acceso a los sistemas bancarios locales, Bitcoin puede percibirse como una vía para proteger o mover capital sin depender de intermediarios.
El precio del Bitcoin sigue subiendo
El precio del Bitcoin avanza cerca de un 3% en la sesión y vuelve a situarse por encima de los 72.000 dólares, un movimiento que destaca especialmente en un contexto de sentimiento mixto en los mercados globales.
Al observar el gráfico diario, empiezan a aparecer paralelismos interesantes con el ciclo bajista que vivió el mercado en 2022, lo que permite contextualizar mejor el comportamiento actual del precio.
Entonces, las caídas en el precio del Bitcoin comenzaron en noviembre de 2021 y dieron paso a dos impulsos bajistas muy marcados durante 2022. Ahora, en 2025, el patrón se repite: las correcciones arrancaron en octubre y ya se han producido dos impulsos bajistas, con el precio cotizando más de un 40% por debajo del máximo histórico.
Entre aquellas caídas se formó un patrón de bandera bajista, típico de movimientos de continuación. Algo parecido parece estar desarrollándose ahora, con una zona de resistencia clave entre los 73.000 y 75.000 dólares. Superar ese rango de forma sostenida sería la primera señal sólida de un posible giro de tendencia.
Si el comportamiento de 2022 volviera a repetirse, Bitcoin podría intentar recuperar niveles por encima de la EMA200 diaria alrededor de febrero de 2027.
Gráfico diario del Bitcoin

Curiosamente, en 2022 el precio del Bitcoin finalmente cayó por debajo de la EMA200 (línea roja), desencadenando la última ola de ventas de pánico.
Actualmente, el precio cotiza exactamente en la EMA200 semanal (línea roja). Si una caída comenzara desde estos niveles y fuera porcentualmente similar a la de otoño de 2022, podríamos esperar un descenso del 40–50%, potencialmente hacia la zona de 35.000–40.000 dólares.
Un movimiento de vuelta por encima de 75.000 y 80.000 dólares podría, en cambio, sugerir una fuerte acumulación y un posible intento de revertir la tendencia actual.
Gráfico semanal del Bitcoin

¿Es este el resurgir de Bitcoin?
Este buen comportamiento ha hecho reabrir un debate que había desaparecido del foco mediático debido a las fuertes caídas desde máximos.
¿Vuelve Bitcoin a ser una alternativa viable al oro o estamos ante una simple descorrelación temporal?
El repunte reciente, en plena tensión geopolítica y con los mercados tradicionales bajo presión, ha devuelto a la criptomoneda parte de su narrativa como refugio digital, especialmente al compararse con activos como el oro, que esta vez no ha logrado ofrecer la misma protección.
El resultado es un escenario dual: por un lado, Bitcoin muestra una fortaleza relativa que sorprende en un entorno adverso; por otro, aún no ofrece señales suficientes para confirmar un cambio de tendencia sólido. El mercado deberá decidir si este movimiento es el inicio de un verdadero resurgir o simplemente un rebote técnico dentro de un ciclo correctivo más amplio.
Análisis realizado por los analistas de XTB
