Oracle, el gigante de los centros de datos, ha decidido hacer un all‑in con la inteligencia artificial, y los inversores no están reaccionando bien. Las acciones de Oracle han caído en los últimos días después de que la compañía confirmara que su deuda seguirá aumentando para financiar su expansión en IA.
La gran pregunta ahora es: ¿cambiará la tendencia de la compañía o seguirá endeudándose hasta niveles preocupantes?
¿Por qué las acciones de Oracle se desploman?
Si analizamos el rendimiento de las acciones de Oracle desde septiembre del año pasado, el panorama es desalentador. El valor ha perdido un 50% desde máximos, y la situación no mejora al observar otras temporalidades:
- –16% en lo que va de año
- –33% en los últimos seis meses
El principal catalizador de estas caídas ha sido el fin de la complacencia del inversor respecto a los elevadísimos gastos de inversión. Estas inversiones no se están traduciendo en beneficios a corto plazo, y la incertidumbre sobre su retorno a largo plazo ha aumentado.
Además, el contexto actual es tan prometedor como arriesgado: en la carrera por la IA, quien no invierte queda fuera, pero solo unos pocos ganarán. Las compañías que no ejecuten bien su estrategia podrían quedar rezagadas en una industria con muchos perdedores y pocos vencedores.
Oracle es uno de los valores más castigados por este fenómeno. El pasado sábado, lejos de calmar la situación, la compañía anunció planes para levantar 45.000 millones de dólares en financiación, entre deuda y capital, a lo largo de 2026. La noticia no fue bien recibida y provocó nuevas caídas.
La empresa confirmó que estos fondos se destinarán a aumentar la capacidad cloud para atender la demanda de clientes como Meta, NVIDIA, OpenAI, AMD y otros. Sin embargo, el mercado reaccionó con preocupación: la acción cayó un 3% en premercado, reflejando el temor a una estrategia de financiación demasiado agresiva.
Los inversores pierden la paciencia: la era del “todo vale por la IA” ha terminado
Estamos en un momento clave para la inteligencia artificial. Las empresas están apostando cantidades masivas de dinero para convertirse en uno de los pocos ganadores de esta revolución tecnológica.
Durante 2023 y 2024, cualquier anuncio relacionado con IA era celebrado por los inversores. Pero esa etapa ha terminado.
Ahora, el mercado exige:
- inversiones más acotadas,
- retornos más visibles,
- plazos más razonables,
- menos riesgo financiero.
Lo estamos viendo en compañías como Microsoft y, especialmente, Oracle, donde el precio de la acción se ha visto afectado por el aumento del gasto en IA. Los inversores se han vuelto más selectivos y penalizan a las empresas cuyo crecimiento depende de un endeudamiento excesivo.
En el caso de Oracle, la tendencia bajista se explica no solo por el tamaño de las inversiones, sino por el hecho de que no están siendo financiadas con caja, sino con más deuda.
La incertidumbre se refleja claramente en el precio de los CDS (Credit Default Swaps), que se han disparado desde octubre, coincidiendo con el inicio de la caída bursátil. Un CDS es un contrato que refleja el riesgo de impago de una empresa.
- Más deuda → más riesgo de impago → CDS más caros → mayor presión sobre la acción.

El capex de Oracle se descontrola
El origen del pesimismo sigue siendo el mismo: el fuerte incremento del gasto en infraestructura de IA.
Como mencionamos anteriormente, el capex de Oracle se ha duplicado respecto a trimestres anteriores y continúa situándose por encima de las previsiones del consenso. Este esfuerzo inversor muestra un crecimiento acelerado trimestre tras trimestre, evidenciando la presión que supone sostener su apuesta por la IA.
A este ritmo de gasto se suma un factor adicional que preocupa al mercado:
- la financiación mediante deuda,
- la presión sobre márgenes,
- el deterioro del flujo de caja libre, que incluso ha llegado a ser negativo.
En conjunto, estos elementos explican por qué las acciones de Oracle siguen bajo presión y por qué los inversores mantienen una postura más cauta respecto a la evolución futura de la compañía.


Análisis realizado por los analistas de XTB