El gigante estadounidense del comercio electrónico Amazon está siendo cada vez menos asociado con una tienda online y cada vez más analizado desde una perspectiva unidimensional como parte del grupo de los llamados “hyperscalers”.
Las dudas sobre la estrategia de crecimiento basada en inteligencia artificial de la compañía y la calidad de su implementación llevan tiempo discutiéndose. Sin embargo, estas preocupaciones están apareciendo con mayor intensidad en los medios especializados. Tanto Reuters como Financial Times informan que las herramientas y metodologías de programación basadas en IA de la empresa no están mejorando, sino empeorando con el tiempo.
Solo recientemente estas preocupaciones comenzaron a reflejarse en la valoración bursátil. En la primera mitad de febrero, las acciones llegaron a caer hasta 15%.
¿Qué cambió el sentimiento de los accionistas? El mercado comenzó a entender que el “hyper” en “hyperscalers” también implica “hyper-CAPEX”, es decir, niveles extremadamente altos de inversión en capital, lo que a su vez requiere “hyper-FCF” (flujo de caja libre), algo que la empresa no tiene actualmente y que difícilmente tendrá si las tendencias actuales continúan.
Resultados sólidos, pero dudas sobre la narrativa de la IA
Sin embargo, este podría ser solo el inicio de los problemas, no el final. Desde el punto de vista financiero, la compañía sigue mostrando buenos resultados: a pesar de ciertas interpretaciones excesivas e inconsistencias, los beneficios y los márgenes siguen siendo sólidos. No obstante, es en los indicadores menos “oficiales” donde comienza a observarse que la tesis de inversión basada en el supuesto impacto transformador de la inteligencia artificial podría estar empezando a debilitarse.
¿Despidos o deslocalización laboral?
Más allá del comercio electrónico y la inteligencia artificial, Amazon también se está posicionando como una de las empresas más activas en recortes de empleo, argumentando que estos se deben a ganancias de productividad generadas por la implementación de IA en toda la organización. Sin embargo, los datos muestran una realidad diferente. Según los informes 10-K presentados ante la SEC, la compañía contaba con 1,576,000 empleados a nivel global, lo que representa un aumento de 20,000 respecto al año anterior. También resulta difícil encontrar señales claras de reducción de costes en los estados financieros. En 3 de las 4 principales categorías de costes operativos, los gastos aumentaron en 2025, en algunos casos de manera significativa.
Lo que coloca a Amazon en una posición particularmente desfavorable es el análisis de la distribución geográfica de las contrataciones realizado por el equipo de Bloomberry.
Fuente: Bloomberry
El número de ofertas de empleo de Amazon en países de bajo coste ha aumentado 154% desde 2020. Los principales mercados en este crecimiento son India, México, Brasil y Japón. A pesar de los miles de despidos anunciados en Estados Unidos, el número total de empleados y los costes han seguido aumentando. En la práctica, los trabajadores no desaparecieron: simplemente cambiaron de ubicación geográfica.
AWS y el impacto de la IA en la infraestructura
La implementación de inteligencia artificial también está teniendo efectos no solo en los empleados, sino también en los clientes de la compañía. El motor principal del modelo de negocio de Amazon, AWS, parece estar experimentando fallos cada vez más frecuentes, algo que podría estar relacionado con el grado de integración de la IA dentro de la organización.
Al analizar la frecuencia y duración de las interrupciones del servicio de AWS, se observa un deterioro progresivo de la situación. Los informes financieros siguen mostrando márgenes y crecimiento excepcionales en este segmento, que constituye la base de la narrativa de valoración de la empresa. Sin embargo, surge una pregunta clave: ¿cuánto tiempo podrá sostenerse este crecimiento si la calidad y la fiabilidad del servicio continúan deteriorándose?
Análisis realizado por los analistas de XTB


