La guerra de Oriente Medio ya está empezando a hacer mella en la inflación y por tanto en los bolsillos de los españoles, y no solo en el coste de la gasolina. Esta mañana se ha publicado una de las métricas más utilizadas para medir la inflación en España: el IPC, que ha experimentado un fuerte repunte interanual durante el mes de marzo.
La inflación en España supera el 3%
El IPC (Índice de Precios de Consumo) es un indicador estadístico que mide la evolución de los precios de los bienes y servicios que consume la población residente en España. Se utiliza principalmente para medir la inflación y para actualizar contratos como alquileres o pensiones.
El dato lo calcula el INE, que analiza una amplia cesta de productos y mide la evolución de los precios en distintos grupos: alimentos, bebidas, vivienda, transporte, etc.
Hoy se han actualizado los datos y el IPC ha aumentado hasta el 3,3%, muy por encima del objetivo del 2% que suelen fijar los bancos centrales. Este repunte supone el nivel más alto de inflación en un año, igualando cifras no vistas desde junio de 2024. Aun así, el dato es menor de lo previsto, ya que el consenso esperaba alrededor del 3,6%.
¿Por qué sube el IPC?
El INE atribuye este repunte en la inflación en España principalmente a la subida de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales.
También influye, aunque en menor medida, que la caída de la electricidad ha sido menor que la del año pasado, y el aumento del precio del gasóleo para calefacción, que en marzo de 2025 había bajado.
Este repunte supone un giro importante en la inflación española, que venía moderándose en los dos meses anteriores, como puede observarse en la gráfica del INE. En dicha gráfica, la línea verde representa el crecimiento del IPC interanual general, mientras que la línea naranja corresponde a la inflación subyacente, que excluye productos energéticos y alimentos no elaborados, entre otros.
La lectura conjunta de ambas curvas permite identificar con claridad el impacto del encarecimiento de la energía, el IPC general repunta (al incluir componentes como gasolina, gas o electricidad) mientras que la subyacente se mantiene estable (al no incorporar estos elementos). Esta divergencia confirma que el reciente aumento de la inflación responde al efecto del precio de la energía.
El dato confirma que la guerra en Oriente Medio ya no es un fenómeno aislado, en un mundo globalizado, cualquier conflicto que afecte al comercio o a la energía termina impactando en países que no están involucrados directamente.
Además, España es uno de los primeros países del euro en publicar el dato mensual, por lo que a menudo actúa como indicador adelantado. Es probable que este repunte se observe también en otras grandes economías europeas, especialmente en aquellas con mayor dependencia energética, como Alemania, donde la industria tiene un peso enorme en el PIB.
¿Qué implica el repunte de la inflación en España?
Las consecuencias son significativas. En menos de un mes, la guerra ya ha contagiado a la economía europea, y si se prolonga, el impacto será mayor.
Por el momento, el Gobierno deberá actualizar las previsiones de inflación para 2026 y 2027, que antes se situaban en el 2,1% y el 1,9%. Con el shock energético, estas cifras subirán.
Si el conflicto continúa, el primero en mover ficha será el BCE, que tendrá que actuar para evitar que la subida de precios lastre la economía. El banco central entra en modo vigilancia, atento a los datos de inflación del resto de países europeos y al impacto del petróleo, el transporte marítimo, la volatilidad del gas y la electricidad, y los riesgos sobre las cadenas de suministro.
En el contexto actual de inestabilidad, el mercado ya descuenta tres subidas de tipos para 2026. Estas previsiones son variables y dependerán de cuánto se prolongue el conflicto. En el peor de los casos, podrían producirse más subidas y a mayor ritmo.
Por su parte, el BCE mantiene los tipos estables, pero reconoce que la guerra introduce nuevos riesgos para el crecimiento y los precios. Europa, más dependiente energéticamente del exterior y con tipos más bajos que EE. UU., es especialmente vulnerable a este repunte inflacionario.
¿Cómo pretende el Gobierno español mitigar la inflación?
El Gobierno aprueba un paquete de 5.000 millones de euros en:
- Rebajas fiscales
- Subvenciones al transporte, agricultura y electricidad
El objetivo es contener el impacto del shock energético sobre:
- Hogares
- Empresas
- Sectores vulnerables
Comparación con las letras del Tesoro a un año.
La rentabilidad de las letras del Tesoro a un año se sitúa en el 2,6%. A primera vista no parece un gran salto, pero hace apenas un mes estaban cerca del 2%, por lo que en cuatro semanas han repuntado un 30%.
La causa principal es el conflicto en Oriente Medio y el shock energético, que repercute directamente en los precios de la economía española. Mientras la guerra se prolongue y la inflación siga creciendo, todo apunta a que estos yields continuarán al alza.
Sin embargo, aunque un 2,6% pueda parecer atractivo, hay que tener en cuenta el efecto corrosivo de la inflación.
Si la inflación de España a nivel interanual se sitúa por encima de esa cifra, algo perfectamente posible dada la incertidumbre sobre la duración del conflicto, el inversor no estaría ganando poder adquisitivo, sino perdiéndolo.
Análisis realizado por los analistas de XTB



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