Parece que el anuncio de Google no ha sentado nada bien a las compañías de semiconductores. Independientemente de si son europeas, estadounidenses o asiáticas, todas las empresas expuestas a la cadena de valor de la inteligencia artificial, y en especial las productoras de hardware, han sufrido caídas significativas.
Estas correcciones llegan después de un rally prolongado, en el que los inversores, ante el primer indicio de inestabilidad y dudas sobre el impacto del anuncio en la demanda futura, han optado por tomar beneficios.
TurboQuant: el anuncio que desató el pánico en los semiconductores
Recordemos lo ocurrido la semana pasada. El detonante fue Google. Su anuncio sobre la técnica de compresión TurboQuant sacudió al mercado de semiconductores y desencadenó una ola de ventas en los fabricantes de memoria y almacenamiento.
El episodio recordó al caso DeepSeek, cuando el temor a que se necesitaran menos recursos para entrenar modelos provocó caídas en empresas como Nvidia ante el miedo a una reducción de demanda.
El impacto fue inmediato. SK Hynix llegó a caer un 6,4% en Corea, mientras que Micron y SanDisk prolongaron las pérdidas registradas el día anterior en Estados Unidos. El pánico se desató porque TurboQuant reduce la memoria necesaria para ejecutar modelos de lenguaje por un factor de seis, lo que abarataría de forma significativa el entrenamiento y la operación de sistemas de IA. El mercado reaccionó como si este avance fuera una amenaza directa para toda la industria.
Tras el pánico inicial, el mercado empieza a diferenciar ganadores y perdedores
Después del shock inicial, las caídas comenzaron a estabilizarse y a concentrarse en las compañías más expuestas. Como ya explicamos en otro artículo, no es lo mismo producir GPU como Nvidia o AMD que fabricar memoria NAND, DRAM o HBM. Cada tipo de chip cumple una función específica dentro del almacenamiento, el entrenamiento y la ejecución de modelos de IA.
Uno de los segmentos más afectados ha sido el de los fabricantes de NAND, que en 2025 fueron algunos de los mayores beneficiados del entusiasmo por la inteligencia artificial. El anuncio de Google ha puesto en duda esa narrativa. Si los modelos requieren menos memoria y mueven menos datos, los hyperscalers podrían reducir sus compras de NAND, presionando los precios y afectando a sectores como smartphones y electrónica de consumo.
Otro grupo especialmente castigado ha sido el de las empresas expuestas a la construcción y alquiler de centros de datos. La lógica es similar: si se requiere menos espacio para entrenar modelos, la demanda de data centers podría verse afectada. Con las enormes inversiones que estas compañías están realizando, este cambio supone un riesgo adicional. A ello se suman las crecientes restricciones regulatorias en algunos países, que generan dudas sobre la capacidad de estas empresas para alcanzar los beneficios esperados.
¿Qué compañías están más afectadas?
Si miramos hacia atrás, las empresas más castigadas han sido aquellas vinculadas a la memoria NAND, a los centros de datos y semiconductores. SanDisk y CoreWeave lideraron las caídas tras la corrección. El patrón se repitió: las compañías con mayor exposición a NAND o data centers fueron las más penalizadas.
Micron sufrió un desplome cercano al 10%, en un contexto en el que los inversores, tras meses de fuertes revalorizaciones, aprovecharon la incertidumbre para tomar beneficios. En la misma línea, SK Hynix, SanDisk o Samsung registraron descensos más profundos ante el temor a una desaceleración en la demanda de chips de memoria tras varios trimestres de crecimiento impulsado por la IA.
Los descensos fueron los siguientes:
- Micron –9,92%
- CoreWeave –7,57%
- SK Hynix Inc –7,56%
- SanDisk –7,04%
- Samsung Electronics –5,16%
- Kioxia Holdings –4,70%
- Super Micro Computer –4,14%
- Taiwan Semiconductor (TSMC) –3,13%
- ASML –3%
- AMD –2,97%
- Broadcom –2,42%
- NVIDIA –1,40%
Un recordatorio de que nada es seguro en el sector de chips
Este nuevo anuncio ha recordado al mercado que nada es seguro, ni siquiera en un sector impulsado por un avance tan imparable como la inteligencia artificial. La aparición de una técnica capaz de reducir la memoria necesaria para ejecutar modelos es un recordatorio de que nuevas aplicaciones pueden surgir en cualquier momento y alterar por completo las expectativas de demanda. Lo que hoy afecta a la memoria NAND podría mañana afectar a las CPU o a cualquier otro componente crítico.
Además, el episodio ha puesto de manifiesto lo interconectado que está el sector. Las caídas en data centers y chips de memoria se han contagiado a compañías que los manufacturan, como TSMC, así como a productores de GPU como Nvidia o AMD, e incluso a fabricantes de maquinaria como ASML. Una disrupción que afecta directamente a una parte del ecosistema termina extendiéndose al resto por la incertidumbre sobre ingresos futuros y la estabilidad del sector.
La IA avanza por ciclos: la demanda de memoria cambiará, pero no desaparecerá en los semiconductores
Aunque el mercado ha reaccionado con violencia, algunos expertos piden cautela. La inteligencia artificial avanza en ciclos iterativos y los efectos sobre el hardware tardan años en consolidarse. La demanda de memoria seguirá creciendo, pero con una composición distinta.
La HBM se perfila como el activo más crítico del ecosistema, la DRAM queda en un punto intermedio y la NAND podría enfrentarse a una presión estructural si TurboQuant se adopta de forma masiva.
Análisis realizado por los analistas de XTB

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