Apenas iniciada la sesión europea, se publicó el índice de inflación de la Eurozona. La cifra alarma a los mercados, con un 2.5% interanual, que enciende todo tipo de alertas. El Banco Central Europeo, que navega -por ahora- por aguas calmas en materia de inflación, con una tasa de interés del 2.15%, tomará nota de esta noticia, sin dudas.
Por otro lado, el galón de gasolina llegó a 4 dólares en Estados Unidos, precio que no tocaba desde 2022. Otra señal de alerta, en este caso para la primera economía del mundo. Normalmente, el aumento del combustible se refleja en forma directa en la inflación anual, la cual incluso suele ser mayor que el aumento de aquél.
Estas señales llevan implícitas distintas medidas que los bancos centrales pueden llegar a tomar en un futuro cercano. La primera es dejar de bajar la tasa de interés como lo han venido haciendo, a distinta velocidad y ritmo, desde 2023, cuando los efectos de la inflación derivada de la emisión de dinero en la pandemia comenzaron a desvanecerse. Pero en otros casos, los bancos deberán evaluar aumentos de tasa, algo todavía prematuro si se tiene en cuenta que los aumentos de los derivados del petróleo están en sus primeros meses.
Mientras esto ocurre en varias latitudes, en Japón sucede todo lo contrario. La inflación adelantada de Tokio de marzo quedó en el 1.7% interanual, frente al 1.8% esperado. El Yen atraviesa sus peores horas en casi dos años, y apenas se recupera después de llegar a 160.42, su nivel más bajo desde julio de 2024. Tal caída obligó a las autoridades del Banco de Japón a intervenir verbalmente, tal como suelen hacerlo.
En Estados Unidos, el presidente de la Fed, Sr. Powell, dijo el lunes que la entidad que lidera está dispuesta a “esperar y ver” antes de tomar medidas en materia de tasa de interés. Lo que es seguro es que no la recortará en el poco tiempo que le queda de mandato.
El mundo, sin embargo, está más pendiente de lo que ocurre en Medio Oriente. El conflicto que enfrenta a Irán con Estados Unidos e Israel se agrava día a día, con el envío de nuevas tropas, y ataques mutuos que amenazan las instalaciones energéticas del país persa. Irán responde con bombardeos similares contra países vecinos, cuya producción de petróleo es igualmente importante.
El resultado está a la vista: los futuros del WTI se acercan a los 110 dólares, a tan solo 10 del máximo del mes. Los intentos del presidente Trump por desinflarlo son prácticamente inocuos. Lo ha hecho varias veces, y en su última aparición, que tuvo lugar el lunes, los mercados ni siquiera reaccionaron. Es evidente que sus palabras ya no gozan de credibilidad.
Con todo, los movimientos de los activos principales lucen erráticos y cautelosos. Entre las monedas principales, tan solo el Yen ha dado algunas señales positivas en las últimas horas. Las divisas europeas se muestran débiles y sin incentivos para crecer, con el territorio propio en peligro de ataque, como lo demostró Irán una semana atrás al lanzar misiles con un alcance superior a los 4000 kilómetros.
El Euro intenta acercarse a 1.1500, por ahora sin suerte. El quiebre de 1.1440, mínimo de la víspera, apuntará a 1.1410, el mínimo del mes, y del año. Debajo de ambos aparecer 1.1365. Si lograra superar 1.1500, algo que no se ve sencillo, podría apuntar a 1.1530.
La Libra esterlina, en tanto, se muestra algo más sólida que el euro, con un precio actual de 1.3215. Su tendencia es bajista, y el quiebre de 1.3190 podría llevarla a 1.3160, el mínimo del día hasta el momento. Ante una eventual recuperación, 1.3250 será el nivel de resistencia a seguir.
El Yen se mueve en torno a 159.60, con el gráfico de 4 horas en una clara tendencia alcista. La superación de 159.85 llevará al par USD/JPY a 160.00 primero, y más arriba a 160.40, el máximo de la semana. Solo el quiebre de 159.00 cambiaría la tendencia de corto plazo del cruce.
La onza de Oro cotiza a 4555 dólares, retrocediendo después de llegar a 4620 dólares. El metal precioso retomó su vida propia, y se mueve más en función de activo de refugio que siguiendo a las monedas. La superación de 4600 dólares podría darle un impulso mayor, para buscar 4700 dólares durante la sesión americana.
La agenda del día incluye las vacantes de empleo en Estados Unidos, que no tendrán un alto impacto en los precios, y el índice de confianza del consumidor del Conference Board. Más tarde, en horario asiático del miércoles, el informe Tankan de Japón pondrá en claro las principales cifras del país nipón.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.
Adrián Aquaro

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