El año 2026 trae una fuerte turbulencia al mercado del oro: primero, subidas masivas hasta niveles por encima de 5.500 USD, impulsadas por compras de bancos centrales, planes de adquisición e incertidumbre de mercado; después, caídas pronunciadas relacionadas con toma de beneficios en un contexto de aumento significativo del riesgo y demanda de liquidez. ¿Qué está ocurriendo actualmente en el mercado de compras de bancos centrales?
Los bancos centrales tenían previsto seguir comprando oro para sus reservas en 2026, diversificándose del dólar estadounidense. La guerra en Irán ha generado dudas sobre si los bancos centrales empezarán a usar oro para compensar el impacto de la situación en Oriente Medio sobre las economías o las divisas.
Las acciones de los bancos centrales muestran un panorama dual: por un lado, el Banco Popular de China (PBOC) continúa una racha de compras de varios meses; por otro, el Banco Central de la República de Turquía (CBRT) está liquidando decenas de toneladas de oro en un corto periodo para defender la lira durante la guerra en Irán. Al mismo tiempo, las previsiones del World Gold Council (WGC) y de instituciones financieras indican que la demanda oficial total en 2026 seguirá siendo relativamente alta frente a los promedios históricos, aunque probablemente no supere el nivel de 1.000 toneladas.
China: 17 meses de acumulación ininterrumpida de oro
China continúa reforzando su posición en el mercado global del oro. A finales de marzo de 2026, las reservas oficiales del país alcanzaron 74,38 millones de onzas troy, frente a las 74,22 millones de febrero. Con ello, el Banco Popular de China (PBOC) suma 17 meses consecutivos de compras, una de las rachas más largas registradas. En valor, las reservas cayeron de 387.590 millones a 342.760 millones de dólares, debido al desplome del oro tras el estallido del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, en términos de volumen, Pekín sigue acumulando metal de forma sistemática.
Desde hace años, analistas señalan que China compra mucho más oro del que declara oficialmente, como parte de una estrategia para reducir su dependencia del dólar y reforzar la credibilidad del yuan. El World Gold Council (WGC) estima que las reservas reales podrían ser hasta el doble de las cifras oficiales.
Para el PBOC, el oro actúa como herramienta de diversificación frente al dólar, cobertura frente a sanciones financieras y estabilizador a largo plazo de la credibilidad del yuan. Aun así, el yuan representa solo 2–3% de las reservas globales.
Turquía: venta agresiva y swaps de oro para defender la lira
En el extremo opuesto se encuentra Turquía. El Banco Central turco (CBRT) ha reducido sus reservas en más de 118 toneladas en solo dos semanas, pasando de 820–830 toneladas a 702,5 toneladas. Solo en la última semana del periodo analizado, las reservas cayeron 69,1 toneladas, la mayor caída semanal desde que existen datos detallados.
Según estimaciones de bancos locales:
- unas 26 toneladas se vendieron directamente
- unas 42 toneladas se utilizaron en swaps oro–lira para reforzar la liquidez en divisas
El CBRT justifica estas operaciones por:
- la guerra en Irán
- el aumento del precio de la energía
- la elevada proporción de oro en sus reservas (más del 60%)
Esta acción no debe interpretarse como referencia para otros bancos centrales. La lira turca ha perdido casi 15% frente al dólar en el último año, incluso con tipos de interés muy superiores a los de EE. UU. En los últimos 5 años, la lira ha perdido más del 80% de su valor.
Gráfico del par USD/TRY

Los bancos centrales siguen teniendo intención de comprar oro
A pesar de las ventas de Turquía, el panorama global no ha cambiado de forma significativa. El WGC estima que las compras de bancos centrales en 2026 alcanzarán aproximadamente 850 toneladas, solo ligeramente por debajo de las 863 toneladas de 2025 y aún cerca de los niveles récord recientes. Esto supone casi el doble del promedio anual de compras entre 2010–2021 (400–500 toneladas), lo que evidencia un cambio estructural en el régimen de demanda.
Además, una vez que termine la guerra en Irán, el mundo volverá a preocuparse por el crecimiento extremo de la deuda global, incluida la de EE. UU., lo que podría volver a generar dudas sobre la estabilidad del dólar como activo de reserva principal.
Según las últimas encuestas del WGC:
- 43% de los bancos centrales planean aumentar la proporción de oro en sus reservas en 2026.
- 95% espera que las reservas globales de oro de bancos centrales sigan creciendo en un horizonte de cinco años.
Los principales motivos citados son: diversificación del dólar, protección frente a inflación y riesgo sistémico, y preocupación creciente por la estabilidad de la deuda pública en países del G10.
¿Qué bancos centrales planean más compras?
Según datos del WGC y análisis de mercado, los más activos o con planes de acumulación en 2026 incluyen:
- China
- Polonia
- India
- Kazajistán
- Uzbekistán
- Malasia
- Indonesia
- República Checa
- Serbia
En conjunto, esto significa que incluso si algunos bancos como Turquía o Rusia (o, según algunos, Catar) pasan temporalmente al lado vendedor por razones de liquidez o sanciones, el número estructural de instituciones que aumentan su proporción de oro sigue creciendo. Además, existe la posibilidad de que, una vez estabilizada la situación, los bancos vendedores vuelvan a comprar.
¿Qué significa esto para los precios del oro en 2026?
Desde 2022, los bancos centrales se han convertido en la columna vertebral de la demanda global de oro. Compran con un horizonte de varios años, son en gran medida indiferentes a los movimientos de corto plazo y rara vez venden. Otros activos globales, como la plata o las acciones, no cuentan con demanda de instituciones oficiales. Esto significa que el oro mantiene fundamentos de largo plazo para continuar su tendencia alcista.
Solo si las compras de bancos centrales se redujeran a la mitad aparecería un riesgo real para los fundamentos de crecimiento a largo plazo.
Situación técnica: ¿qué esperar ahora?
El oro comienza la semana con un ligero rebote. La zona de resistencia clave se sitúa actualmente entre 4.750–4.800 USD por onza.
Si el petróleo subiera al rango de 120–150 USD por barril, el oro podría caer por debajo de 4.000 USD, pero incluso en ese caso, la zona de soporte sigue siendo la línea de tendencia alcista, que debería frenar cualquier corrección mayor en el retroceso del 50% de la última gran onda alcista.
Análisis realizado por los analistas de XTB

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