La caída de Nike ha sido drástica, perdiendo más del 60% de su valor en bolsa en los últimos cuatro años. Esta crisis alcanzó un punto crítico en abril de 2026, cuando sus acciones se desplomaron un 15% en un solo día, tocando mínimos de 52 semanas por debajo de los $45.
Los motivos principales de este hundimiento son:
– Estrategia «Direct-to-Consumer» fallida: Bajo la dirección anterior, Nike intentó priorizar las ventas en su web y tiendas propias para eliminar intermediarios y ganar más margen. Esto deterioró la relación con los minoristas tradicionales y no generó el volumen de ventas esperado.
– Falta de innovación y diseño: La empresa se centró en productos de «estilo de vida» (lifestyle) y descuidó el rendimiento deportivo de alto nivel, perdiendo terreno en categorías clave como el running frente a marcas más ágiles.
– Debilidad en China: Las ventas en el gigante asiático, un mercado vital, se han hundido debido a la competencia local y a un cambio en las preferencias de los consumidores chinos hacia marcas nacionales.
– Aumento de costes y aranceles: Al producir gran parte de su inventario en China, Vietnam y México, la empresa se ha visto muy golpeada por el aumento de aranceles, lo que ha asfixiado sus márgenes de beneficio.
– Resultados financieros decepcionantes: En el tercer trimestre de 2026, Nike reportó una caída del 35% en su beneficio neto y advirtió que el próximo periodo podría ser el peor de su historia.
Actualmente, el nuevo CEO, Elliott Hill, se enfrenta al reto de reconstruir la marca, recuperar la confianza de los mayoristas y volver a apostar por la innovación tecnológica para frenar la sangría en el mercado.
La acción se ha descapitalizado un 75% desde su techo y a cierre del jueves 44.19 dólares suponen precios que no se veian desde el 2014, un tragedia para una acción de este calibre. Que cuidado tampoco sorprende demasiado, hay que ver a Adidas su competidora directa que perdió en su momento casi lo mismo que NIKE un 72,4% y tras un rebote volvió a caer y el último cierre lo hizo a un 60% de sus máximos de 2021.
Así que prácticamente lo que vale para Nike vale para Adidas también. PUMA a cierre de jueves en Alemania un 80% a la baja. Reiteramos no es un problema de NIKE es un problema sectorial el que lo está asolando, vamos que las ha pillado una tormenta perfecta, múltiples factores convergen en el sector del calzado, prendas y complementos de corte deportivo.
Verizon por su parte se ha portado muy mal en este bull market, igualó máximos en 2018 e igualó los mismos en 2020 y 2021, pero no llegó a la subida libre en gráfico sin ajuste de dividendos, y cuando la RV GLOBAL entró en bullish Verizon se apagó perdiendo casi 20 dólares.
En noviembre del 2023 logra hacer suelo, un año después que el mercado en general y de ahí inició una pauta pullback a la clavicular de su doble techo para unos , o al 61,8% de toda su corrección para otros.
Por encima del 48 usd bien, por debajo de 44 peligro. Si el mercado se mantiene nuestra opinión es que vuelve a por máximos de nuevo pero ya para romperlos.
La subida de VERIZON según leemos viene de una mejora de resultados tanto financieros como de abonados, también pesó a su favor la recompra de acciones por 25000 millones dólares, eso es mano de santo porque aporta valor a la acción y al accionista. Un dividendo superior al 5%. Adquirió Frontier para colocarse en el segmento de la fibra óptima.
En fin que ha recibido premio por fundamentales y por técnico.
Autor: Bolsacanaria

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