IAG (IAG1:MC) sufre este lunes un castigo intenso en bolsa, situándose como el farolillo rojo del Ibex35, en una sesión marcada por el shock geopolítico en Oriente Medio y el brusco repunte en el precio del crudo.
En concreto, las acciones de IAG caen casi un 4% en estos momentos, buscando pie en la zona de 4,57-4,60 euros, en una jornada de fuertes descensos para las aerolíneas y el sector turístico europeo. La compañía se ve penalizada por el cierre de espacios aéreos en varios países de Oriente Medio y las restricciones operativas tras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán, que han provocado la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y de parte de la cúpula política iraní.
En el parqué, el golpe no es exclusivo de IAG: valores como Amadeus o Meliá registran descensos superiores al 4% y al 5%, respectivamente, reflejando el temor a una parálisis parcial de los flujos turísticos y de viajes de negocios en una región clave para las rutas de largo radio. En Europa, grupos como Air France-KLM (-9,5%) o Lufthansa (-6,2%) también cotizan con fuertes caídas, en un movimiento de venta generalizada del transporte aéreo ante el incremento de riesgos y costes.
El conflicto en Oriente Medio lastra las acciones de IAG
El cierre y la restricción de corredores en Oriente Medio obligan a rediseñar rutas, alargar tiempos de vuelo e incrementar consumo de combustible, lo que presiona directamente la estructura de costes de IAG y reduce la rentabilidad de los trayectos de largo recorrido. A ello se suma el repunte del petróleo Brent, que sube cerca de un 7–8% tras los ataques y la tensión en el estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del crudo mundial, un encarecimiento que se traslada casi de forma inmediata a la factura de queroseno del grupo.
El entorno geopolítico incierto alimenta además el temor a una caída de la demanda en determinadas rutas, tanto por motivos de seguridad como por un posible freno económico si la energía más cara se traduce en menor renta disponible de los consumidores. La prima de riesgo geopolítico inyectada en los mercados, principalmente a través del canal del petróleo, puede derivar en revisiones a la baja de previsiones de beneficio para aerolíneas como IAG si la escalada se prolonga en el tiempo.
¿Sesión negra para el turismo?
En este contexto, el Ibex35 retrocede en torno algo menos de un 3%, con el sector turístico y de consumo como los grandes damnificados de la jornada: las aerolíneas se desploman en todos los parqués europeos, mientras hoteles, agencias y operadores vinculados al gasto discrecional sufren por el miedo a un enfriamiento de la actividad.
La otra cara de la moneda la representan compañías energéticas y de defensa, como Repsol, Indra o Enagás, que avanzan con fuerza apoyadas en el rally del crudo y en la expectativa de mayores presupuestos militares, configurando un violento movimiento de rotación sectorial que contrasta con el castigo que reciben hoy las acciones de IAG. En el caso del holding propietario de Iberia y British Airways, el mercado descuenta ya un escenario de mayor volatilidad operativa, costes al alza y visibilidad reducida sobre sus márgenes en un momento especialmente sensible para el tráfico internacional.
Las caídas de la jornada de hoy se producen después de que la aerolínea española presentara sus últimos resultados trimestrales el pasado viernes, los cuales no terminaron de convencer al mercado: de hecho, y pese a que en un principio el valor no reaccionó al informe, las acciones de IAG acabaron cerrando la sesión del pasado viernes en negativo, tras presentar una caída en sus ingresos.
El precio de las acciones de IAG baja algo menos de un 4% intradía, dando la vuelta a la rentabilidad year-to-date, que actualmente ofrece un rendimiento negativo del 2,35%.
Análisis realizado por los analistas de XTB
