Las acciones de Intel (INT:QQ) se convirtieron en una de las grandes protagonistas del día de ayer, con un avance superior al 10%, situándose a la cabeza del Nasdaq 100 y encadenando su sexta sesión consecutiva en positivo. En el día de hoy continúan sus subidas con un 2% de revalorización.
Detrás de esta espectacular subida, se encuentra no solo la tregua en Oriente Medio, sino también un anuncio de colaboración con Terafab, el proyecto para fabricar chips de IA de Elon Musk. ¿En qué consiste este acuerdo?
Un inicio de año espectacular: las acciones de Intel suben un 56% en 2026
Las acciones de Intel están firmando un comienzo de año excepcional. La compañía acumula una de las mayores revalorizaciones dentro del sector hardware, con un avance del 56,1% desde enero y una subida intradía del 11,4% en la sesión de ayer.
Con este movimiento, Intel supera niveles de precio que no alcanzaba desde 2022, impulsada por una combinación de factores: distensión geopolítica, rotación sectorial hacia hardware de IA y anuncios estratégicos que han renovado el interés de los inversores.

Tres catalizadores clave detrás del rally de Intel
La subida de las acciones de Intel responde a varios factores que han coincidido en el momento perfecto para impulsar la acción.
En primer lugar, la distensión geopolítica tras el anuncio del alto el fuego en Oriente Medio ha alimentado el apetito por el riesgo. Las tecnológicas, especialmente las más volátiles, se beneficiaron de este entorno. El buen comportamiento no fue exclusivo de Intel, Lam Research (+9,9%), Applied Materials (+8,9%), el ADR de ASML (+8,8%) o Micron (+7,75%) también registraron avances destacados.
En segundo lugar, continúa la rotación de capital dentro del sector tecnológico hacia compañías con exposición directa a la cadena de valor de la inteligencia artificial. Desde inicios de 2025, el capital ha fluido con mayor intensidad hacia empresas de hardware, especialmente aquellas que representan cuellos de botella críticos del sector, como fabricantes de chips o proveedores de infraestructura.
Esto ha permitido que compañías como Intel, SK Hynix, NVIDIA o Applied Materials hayan registrado subidas superiores a las de empresas centradas en el desarrollo de modelos de IA.
Por último, el anuncio de la colaboración entre Intel y Tesla dentro del proyecto Terafab ha actuado como un catalizador adicional, reforzando la narrativa de reposicionamiento estratégico de la compañía.
Intel se une a Terafab: la apuesta de Elon Musk para crear un teravatio anual de computación
Terafab es un proyecto que aspira a construir un complejo industrial de escala sin precedentes, diseñado para producir chips capaces de generar hasta un teravatio anual de capacidad de cómputo. Presentado inicialmente en Austin, el plan busca acelerar la producción de hardware para IA en un momento en el que la demanda global supera ampliamente la oferta.
La entrada de Intel en esta iniciativa supone un impulso estratégico clave. La compañía llevaba meses intentando reposicionarse como un actor relevante en la fabricación avanzada de semiconductores, y su participación en Terafab se interpreta como un paso decisivo para reforzar su negocio de foundry, con el que compite directamente contra TSMC y Samsung.
Un proyecto ambicioso que genera entusiasmo… y dudas
Aunque el potencial de Terafab es enorme, algunos analistas mantienen reservas sobre la capacidad del proyecto para cumplir los objetivos en los plazos anunciados. La escala del campus, las necesidades energéticas y la complejidad logística plantean desafíos significativos.
Aun así, la participación de Intel se interpreta como un voto de confianza en la viabilidad del proyecto y como una señal clara de que la compañía quiere volver a competir en la élite del hardware de inteligencia artificial.
El mercado ha respondido con entusiasmo, y las acciones de Intel han recuperado niveles que no veían desde hace cuatro años.
Análisis realizado por los analistas de XTB
