Los precios del oro suben con fuerza ante la proximidad de un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán.
En estos momentos, el metal precioso avanza más de un 3% y supera los 4.700 dólares por onza, después de que Axios filtrara que el posible acuerdo entre ambas partes constaría de un documento de una sola página. Según la información publicada, Teherán aceptaría una moratoria sobre el enriquecimiento nuclear a cambio de que Estados Unidos desbloquee fondos iraníes congelados y levante parte de las sanciones económicas. Además, ambas partes pondrían fin a las restricciones de tránsito en el estrecho de Ormuz.
La información trascendió apenas unas horas después de que Donald Trump afirmara que había “suspendido” la misión militar destinada a escoltar buques mercantes a través del estrecho de Ormuz, dando un giro radical apenas un día después del inicio de la operación.
El oro vuelve a mirar a la Reserva Federa
La posibilidad de un acuerdo reduce significativamente el riesgo de un repunte inflacionista. De hecho, el petróleo ya registra caídas cercanas al 6%, lo que disminuiría la presión sobre la Reserva Federal para mantener una política monetaria restrictiva. En este contexto, el oro se beneficia de un entorno de tipos de interés potencialmente más bajos, dado que se trata de un activo que no genera rendimientos.
A partir de ahora, el principal catalizador para el oro volverá a ser la evolución de los tipos de interés en Estados Unidos. Los planes de endeudamiento del Tesoro, junto con los próximos datos macroeconómicos, serán determinantes para las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal.
Desde nuestro punto de vista, el mercado vuelve en cierta medida al escenario de comienzos de año, aunque con un contexto incluso más favorable para el oro. Los gobiernos probablemente tendrán que combatir las consecuencias económicas del conflicto mediante mayores niveles de deuda y nuevos estímulos fiscales y monetarios, un entorno históricamente positivo para el metal precioso, especialmente ante la expectativa de una Reserva Federal más proclive a recortar los tipos de interés, y con un mundo más fragmentado y menos dependiente del dólar, lo cual generará mayor interés de gobiernos y bancos centrales por adquirir oro.
Análisis realizado por los analistas de XTB

