Este martes a las 8:30 del este se conocerán los datos de inflación de abril en Estados Unidos. Al respecto, se espera que la medición general mensual haya crecido al 0.4%, en tanto la interanual habría superado por lejos el 3%. La inflación subyacente, que surge de excluir las variables de alimentos y energía, también habría crecido, y podría rondar el 3%.
Estas alzas en el costo de vida están totalmente vinculadas al conflicto en Medio Oriente. Desde inicios de marzo, el petróleo se disparó, hasta llegar a 120 dólares en los futuros del WTI, para estacionar, en los últimos días, en la zona de 100 dólares. La fuerte volatilidad que ha mantenido la materia prima desde entonces la ha llevado a un mínimo de 81 dólares días atrás, aunque se trató de una baja fugaz, de la cual se recuperó ampliamente en pocas horas.
La inflación en estos niveles tiene varias consecuencias. La primera es que la Fed no podrá (o al menos no debería) recortar la tasa de interés durante bastante tiempo. La tasa actual del 3.75% parece apropiada, y hasta limitada, frente a los acontecimientos que están ocurriendo en Medio Oriente.
Pero justamente en estos días se producirá el cambio de presidente en la Fed. Si no hay objeciones, el nuevo titular será Kevin Warsh, hombre designado por Trump, y que asumirá condicionado por la presión del presidente para recortar la tasa de inmediato. Si Warsh decidiera bajar la tasa con la inflación subiendo cometería el doble error de actuar de esta manera, pero además perdiendo la independencia que la Fed tradicionalmente siempre tuvo respecto al poder político. Precisamente, uno de los cuestionamientos que se le ha hecho en el Senado es si será permeable a la presión política o no. Obviamente dijo que no lo será.
La segunda consecuencia es política. Con la inflación en este nivel, las chances de victoria de Trump en las elecciones de medio término, previstas para noviembre, caen verticalmente. Ya son muchos los analistas que creen que perderá las elecciones por amplio margen, y lo vienen sosteniendo desde antes del conflicto en Medio Oriente.
Los cuestionamientos hacia la invasión a Irán son constantes, y si se suma la inflación que se mantendrá alta por mucho tiempo, y que Estados Unidos se ha encargado de “exportar” a todo el mundo con el alza del petróleo, a Trump le queda poco por ganar. Y una derrota de gran magnitud lo expondrá no solo a una gran debilidad de cara a la segunda parte de su mandato, sino también a un juicio político, que el partido Demócrata está preparando desde ahora.
Las consecuencias en los mercados se verán en pocas horas. Una de ellas puede ser un desplome de las acciones líderes en Nueva York. El índice S&P 500 bate récords históricos día tras día, en un rally insólito, al igual que el Nasdaq 100. Ambos selectivos, azuzados por el crecimiento de las acciones de tecnología, tendrán este martes una buena prueba de fortaleza.
El S&P 500 presenta una curva de precios vertical, similar a la del oro en enero de este año, cuando crecía 100 dólares por día. El oro perdió el 20% en tres días. Descontando que la caída de los índices es inminente, solo queda preguntarse en que porcentaje lo harán.
En casos como estos, lo primero en hacer es no leer informes repletos de euforia y carentes de fundamentos. El lunes aparecieron pronósticos que sitúan al S&P 500 por encima de los 8000 puntos en estos días, y al Nasdaq 100 en 35000 puntos en el mismo plazo. Nuestra recomendación es que si tiene posiciones alcistas las recorte y deje solo una parte de sus ganancias, y si no ingresó al mercado, no lo haga en este nivel. Lo que viene en la bolsa de Nueva York es una debacle importante, cuya causa puede ser la inflación, Medio Oriente o cualquier otro motivo. Y puede ocurrir en cualquier momento.
Las monedas se mueven sin muchos cambios. El Yen sigue cayendo, algo que no es novedad, y se acerca a 158.00, reduciendo sus ganancias de las intervenciones del Ministerio de Finanzas de Japón. Para las próximas horas, 158.00 y 158.35 son las resistencias del par USD/JPY, con soportes en 157.00 y 156.70.
El Euro cotiza a 1.1742 frente al Dólar, con una tendencia que se torna bajista en el gráfico de 4 horas, con próximas resistencias en 1.1765 y 1.1800; los soportes a seguir son 1.1720, línea de tendencia alcista, y 1.1680.
La Libra esterlina, en tanto, cotiza a 1.3536 ante el Dólar, con tendencia lateral en el gráfico de 4 horas, siendo las resistencias a seguir las zonas de 1.3555 y 1.3580; por su parte, los soportes se hallan en 1.3500 y 1.3480.
La onza de Oro cotiza a 4702 dólares, con una tendencia alcista en el gráfico de 4 horas. Los soportes a seguir son 4675 dólares, punto de apoyo de una línea de tendencia alcista que guía su movimiento y 4655 dólares, con resistencias en 4735 y 4775 dólares.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.
Adrián Aquaro

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