Las acciones de Puig (PUI:MC) se desploman más de un 13% en la sesión de hoy después de que se haya anunciado oficialmente la finalización de sus negociaciones para una potencial fusión con Estée Lauder. ¿Qué pasará ahora?
Puig pone fin a las negociaciones de fusión con Estée Lauder
Después de semana de conversaciones, Puig y Estée Lauder han terminado sin un acuerdo. La combinación de ambos negocios habría dado lugar a un coloso internacional con una valoración conjunta cercana a los 40.000 millones de dólares, consolidándose como el tercer mayor competidor del mercado global de la belleza. Es decir, a nivel económico la fusión tenía sentido, pero había muchos flecos que tenían que cerrarse para que se pudiera llevar a cabo.
Los motivos de la ruptura: Equilibrio de poder y gobernanza
Fuentes cercanas a las negociaciones afirman, según apunta Financial Times, que el principal escollo para alcanzar el acuerdo no ha sido financiero, sino organizativo. Al tratarse de dos compañías fuertemente arraigadas a sus dinastías fundacionales (la familia Puig y la familia Lauder, que siguen siendo los accionistas mayoritarios de sus respectivas empresas), el reparto del poder se convirtió en un nudo imposible de desatar.
Los desacuerdos clave se concentraron en:
- El equilibrio de poder: La distribución de los asientos en el consejo de administración de la nueva entidad regulada.
- El canje de acciones: Los términos financieros de la integración, que potencialmente habrían otorgado a la familia Puig cerca del 25% de la compañía fusionada, no terminaron de convencer a la contraparte estadounidense debido a las discrepancias de valoración actuales de los títulos.
Otro punto clave: el precio
El precio ha sido un punto clave. El problema es que Puig salió a cotizar a bolsa en unos 24,5€ por acción, pero sus acciones habían sufrido un desplome importante. De hecho, incluso tras el anuncio de conversaciones de fusión el precio se ubicaba en los 18€ por acción, esto es, más de un 20% por debajo del precio de su salida a bolsa. Aunque no podemos tomar el precio de la salida a bolsa como referencia y punto de anclaje, porque el crecimiento de la compañía se ha reducido y las condiciones del mercado han cambiado, esos 18€ seguían siendo bajos. De hecho, algunas casas de análisis apuntaban a los 20€ por acción para el cierre de la operación.
En nuestra opinión, el precio que parecía barajarse estaba por debajo de lo que razonablemente se puede pedir por Puig. Nosotros pensamos que un precio por debajo de 22€ por acción suponía renunciar a mucho potencial para forzar una operación que si bien tiene sentido económico, también tiene riesgos operativos y de gobernanza.
Por tanto, pensamos que esta es el mejor final para los inversores minoritarios.
Reacción dispar en los mercados financieros: las acciones de Puig se hunden, y Estée Lauder sube
La respuesta de los inversores ante el colapso de las negociaciones ha evidenciado visiones muy distintas para cada una de las firmas en las bolsas de Madrid y Nueva York:
- Estée Lauder: Sus acciones se dispararon un 11,5% en las operaciones posteriores al cierre de Wall Street. Algunas casas de análisis que cubren el valor han recibido la noticia con alivio, argumentando que los riesgos de integración de una fusión de este calibre habrían pesado sobre la cotización durante un periodo prolongado, distrayendo a la empresa de su plan de reestructuración interna.
- Puig: Por el contrario, la cotizada española ha sufrido el revés del mercado en las primeras horas de cotización de este viernes, registrando una caída del 13,6%. La ruptura elimina un catalizador clave que los inversores venían vigilando desde marzo para impulsar el valor de la acción, la cual cotizaba con cautela.
Sin embargo, este movimiento es totalmente natural. Cuando se anunció el inicio de conversaciones, las acciones de Puig se dispararon, mientras que las de Estée Lauder cayeron con fuerza. Esto se debe a que aunque fuera una negociación por fusión, en la práctica era una absorción de Estée Lauder sobre Puig. Esto dejaba a Estée Lauder como la compradora que tenía que integrar una compañía en su negocio, mientras que Puig era la comprada. Al cancelarse estas conversaciones, este movimiento se invierte. Sin ir más lejos, es un movimiento que vimos en la tan sonada y fallida OPA de BBVA sobre Sabadell.
Y ahora, ¿qué viene?
Ahora no queda otra que analizar cada compañía de manera individual, aunque tampoco descartamos que estas conversaciones se reanuden dentro de un tiempo.
Estée Lauder está en pleno proceso de reorganización interna, mientras que Puig se encuentra en una posición más asentada, a pesar de enfrentarse a una ralentización del segmento de fragancias a nivel mundial.
Puig debe centrarse en el desarrollo de sus marcas y en aprovechar la poca penetración en Asia-Pacífico para seguir aumentando su crecimiento y compensar otros mercados más maduros como Europa o Estados Unidos.
En definitiva, Puig sigue teniendo un modelo de negocio sólido con marcas punteras y un potencial interesante, por lo que el inversor a largo plazo no debe dejarse llevar por las caídas de hoy.
Las acciones de Puig suben un 3% en este 2026.
Análisis realizado por los analistas de XTB


Deja una respuesta