Las acciones de Bayer se están disparando hasta un 10% después de que el fiscal general de Estados Unidos, D. John Sauer, respaldara la petición de la compañía para que la Corte Suprema revise los litigios vinculados al herbicida Roundup y su ingrediente activo, el glifosato. Se trata del mayor repunte bursátil de Bayer en más de dos décadas.
Sauer afirmó que se ha determinado en múltiples ocasiones que el glifosato no es probablemente cancerígeno en humanos, y que las etiquetas aprobadas por la EPA nunca han exigido advertencias sobre cáncer. Este argumento es clave para Bayer, que sostiene que “decenas de miles” de demandas por falta de advertencia deberían quedar invalidadas bajo la ley federal.
Origen del conflicto legal de Bayer
Las demandas contra Roundup se remontan a 2018, cuando Bayer adquirió Monsanto, fabricante del herbicida, por 63.000 millones de dólares. Ese mismo año, un jurado de California dictaminó que el uso prolongado del producto había contribuido al desarrollo de linfoma no Hodgkin en un jardinero, sentando un precedente legal.
Desde entonces, miles de demandantes alegan que el glifosato causa cáncer y que la compañía no advirtió adecuadamente sobre los riesgos. Aunque Bayer y la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. insisten en que el producto no es probablemente cancerígeno, varios fallos estatales impulsaron una avalancha de litigios que han costado a la empresa miles de millones en acuerdos y veredictos.
El caso ante el Supremo
La compañía busca ahora que el Tribunal Supremo revise el caso Monsanto vs. Durnell, en el que un jurado de Missouri otorgó 1,25 millones de dólares a un demandante con cáncer.
Bayer, que ya ha pagado más de 10.000 millones en acuerdos y aún enfrenta unas 67.000 demandas activas, mantiene una provisión de 6.500 millones de euros para cubrir casos futuros.
Consecuencias en los mercados financieros
Tras la noticia, las acciones de Bayer repuntaron más de 4 euros, hasta 34,75 €, su mejor subida porcentual desde octubre de 2008. En lo que va de año, el título acumula un avance cercano al 80%, aunque continúa lejos de sus niveles anteriores a la compra de Monsanto.
El CEO de la empresa, Bill Anderson, celebró el respaldo del Gobierno estadounidense, destacando su importancia para aportar “claridad regulatoria” a los agricultores.
La presión legal es tan alta que Bayer incluso evalúa abandonar la producción de glifosato. La compañía comenzó en 2022 a sustituir la versión para uso residencial por una fórmula diferente, aunque mantiene el producto para la agricultura.
Hasta ahora, Bayer ha resuelto más de 130.000 casos mediante acuerdos o desestimaciones. No obstante, todavía debe afrontar varios veredictos multimillonarios, incluido uno reciente de 2.100 millones de dólares en Georgia, cuyo acuerdo posterior se negoció de manera confidencial.
Los analistas consideran que el riesgo de nuevas demandas podría disminuir si se aclara el aspecto legal de las advertencias y continúan los acuerdos extrajudiciales.
Análisis realizado por los analistas de XTB
