La habitual calma del fin de semana se vio sacudida por la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. Las consecuencias, por el momento, son imprevisibles, dado que la inestabilidad política de Venezuela se ha acentuado con este acontecimiento.
Pero lo más incierto es el plan de acción que desarrollarán Rusia y China, las dos potencias más cercanas al gobierno de Maduro. Por el momento, se han limitado a condenar la acción del gobierno del presidente Trump.
El Oro creció el lunes, cotizando a 4432 dólares, lejos de sus máximos históricos, pero apuntando alto, un movimiento medianamente esperable ante las circunstancias actuales, y que podría redundar en la llegada del metal precioso a 4500 dólares esta misma semana. La Plata y el Platino siguen los pasos del oro, aunque sin demasiada velocidad.
Las monedas principales cayeron, encabezadas por el Euro, que tocó 1.1670 en su mínimo diario, nivel que no visitaba desde el 10 de diciembre. La sobreventa que presenta la moneda única en estos momentos podría llevarla a un rebote alcista, con objetivos en 1.1705 y 1.1730 para el resto del día; los soportes, vulnerado 1.1670, serán 1.1645 y 1.1630.
La Libra esterlina cotizó a 1.3454 ante el dólar, recuperando posiciones después de una apertura semanal bajista, y apuntando a sus próximos objetivos, ubicados en 1.3495 y 1.3535. La moneda británica es la que mejor pudo hacer pie ante el dólar en las primeras horas del día, y salgo algo excepcional, podría seguir escalando posiciones durante la sesión americana.
El Yen, en tanto, cayó ante el Dólar en la sesión asiática, y se ubica en la zona de 156.90 en estos momentos. La moneda nipona no logra encontrar un camino de recuperación claro, y solo el quiebre de 156.50 podría darle chances de buscar 155.80 en las próximas horas, siendo estos los próximos soportes del par USD/JPY. La zona de 157.30, máximos del día hasta el momento, es la resistencia a tener en cuenta.
En estos casos, y más allá de los movimientos de corto plazo, que son en definitiva los que los operadores siguen día a día, conviene revisar el efecto que han tenido en los mercados otros eventos de características similares, aunque hayan tenido origen y causas distintas.
En diciembre de 2003, Estados Unidos atrapó a Saddam Hussein, líder de Irak, generando una tibia reacción del Oro en su favor (cotizaba a 405 dólares entonces) y del petróleo. El Dólar si recuperó terreno en varios frentes, y el euro retrocedió más de 250 puntos en la apertura de la siguiente sesión, con un gap cubierto en pocas horas.
A inicios de mayo de 2011 se produjo la muerte de Osama Bin Laden a manos de Estados Unidos, y de inmediato el Oro, que cotizaba a 1615 dólares en los días anteriores, cayó más de 200 dólares, y el petróleo, que cotizaba en la zona de 115 dólares, cayó 20 dólares en menos de una semana, una de las mayores bajas de la historia.
En enero de 2020, fue muerto el General Soleimani, líder iraní, en las afueras de Bagdad. El episodio quedó rápidamente en el olvido ante la inminente pandemia que terminó por estallar a fines de febrero de ese año, pero provocó que el petróleo llegara a máximos de 8 meses en 65 dólares, tras lo cual llegó un desplome fenomenal que lo llevó a valores negativos (sí, el petróleo llegó a valer -38 dólares durante 3 días, aunque Usted no lo crea), y recién 15 meses después llegó a dicho máximo. El oro, que venia en franco crecimiento, llegó a un máximo histórico en 1611 dólares, y tras el incidente militar cayó a 1450 dólares en poco menos de 7 días.
En febrero de 2022, Rusia invadió Ucrania, provocando un descalabro en los mercados. El petróleo duplicó su valor, el gas lo cuadruplicó, el oro pasó de 1750 a 2070 dólares (quedó a 5 dólares del máximo histórico que había tocado en agosto de 2020), el precio de los alimentos se disparó de inmediato, y la inflación global se multiplicó, generando una reacción tardía de los bancos centrales, que hasta ese momento se movían cómodamente imprimiendo dinero sin generar inflación, tras los efectos de la pandemia. Es verdad, algunos de ellos ya habían tomado acción, aunque con dudas, como en el caso de la Fed, que hasta dos meses antes de esta invasión hablaba, a través de su presidente, Sr. Powell, de un “fenómeno transitorio”.
Terminando este repaso, el atentado de Hamás contra Israel, en octubre de 2023, dio origen al mayor rally del Oro, que medido en largo plazo aun se mantiene. Su precio de entonces, de 1830 dólares (había tocado 1800 el día anterior al atentado), quedó muy lejos, y el metal más que duplicó su valor en menos de dos años, cotizando en la actualidad cerca de 4500 dólares.
Como se ve, estos acontecimientos no tienen, por fecha y por varios motivos, algo que los ligue. Aunque sí tienen algo en común, o tal vez dos cosas en común: todos se produjeron con los mercados cerrados, entre viernes a la noche y domingo a la noche. Y los precios de los activos mencionados (Oro, petróleo, Dólar) se movían, los días anteriores, a la dirección que finalmente tomaron después de estos episodios. ¿Casualidad? ¿O alguien vinculado a los mercados sabía lo que venía?
La agenda de noticias es importante esta semana. El calendario de datos se ha normalizado, y este lunes es el turno del ISM de manufacturas, que se espera por debajo de los 50 puntos, extendiendo una racha negativa que por ahora no encuentra solución. La publicación podría tener un impacto negativo en el Dólar, a las 10:00 del este.
El miércoles comenzará la publicación de los informes de empleo, comenzando con la encuesta ADP, y las vacantes de empleo. El jueves será el turno de las peticiones semanales de desempleo, y el viernes el de las nóminas de empleo no agrícolas, junto con la tasa de desempleo. Cada uno de estos informes merecerá un análisis antes de su publicación.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.
Adrián Aquaro

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