El precio del oro vuelve a dispararse este lunes y se aproxima a la zona de los 4.600 dólares la onza, superando una vez más sus máximos históricos. El metal precioso retoma su tendencia alcista en un entorno dominado por la incertidumbre política, la presión institucional y el aumento de las tensiones geopolíticas.
La presión política sobre la FED y las tensiones geopolíticas impulsan la demanda de oro
Uno de los principales catalizadores del repunte del precio del oro ha sido la reacción del mercado a las declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, quien ha afirmado que la posible acusación abierta el pasado viernes por el sobrecoste de las obras del nuevo edificio de la Fed “debería entenderse en el contexto más amplio de las amenazas y la presión constante de la administración” para influir en las decisiones sobre los tipos de interés.
Aunque el foco formal está en la renovación de la sede del banco central, el trasfondo vuelve a situar en el centro del debate la independencia de la Fed, un pilar clave para la credibilidad del sistema financiero. Los reiterados ataques políticos a la institución durante el último año ya habían actuado como factor de apoyo estructural para el oro.
A este escenario se suma un nuevo repunte de las tensiones internacionales. El aumento de las protestas en Irán ha incrementado la demanda de metales preciosos ante la posibilidad de un cambio de régimen en la República Islámica. En paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado el domingo que está considerando distintas opciones respecto a Irán, al tiempo que ha reiterado sus amenazas sobre Groenlandia.
Además, ha vuelto a cuestionar el valor estratégico de la OTAN, apenas una semana después de la captura del líder venezolano Nicolás Maduro. Si 2025 ya fue un año excepcional en términos de volatilidad política, el actual ejercicio ha comenzado con una intensidad aún mayor.
La Corte Suprema y los aranceles de Trump, clave para el precio del oro esta semana
Otro de los factores que marcarán la evolución del precio del oro en el corto plazo será el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre los aranceles impulsados por Trump, previsto para el miércoles. Una sentencia contraria a los gravámenes supondría un golpe significativo para su política económica y su mayor revés legal desde su regreso a la Casa Blanca, un escenario que podría reforzar la búsqueda de activos refugio por parte de los inversores.
Un rally histórico respaldado por inversores y bancos centrales
El sólido comportamiento del oro responde también a una tendencia de fondo. El metal se revalorizó un 65% en 2025, registrando su mejor desempeño en casi medio siglo, impulsado por la fuerte entrada de capital tanto de inversores minoristas como institucionales, así como por las compras sostenidas de los bancos centrales. En un contexto de caída de los tipos de interés, tensiones geopolíticas persistentes y deterioro de la confianza institucional, el oro logró incluso superar su máximo histórico ajustado por inflación de 1980.
Pese al fuerte impulso actual, la experiencia histórica invita a la cautela. Las subidas excepcionales del precio del oro suelen ir seguidas de largos periodos de consolidación o rendimientos modestos. Tras alcanzar un récord de 1.921 dólares la onza en 2011, en plena crisis financiera global, el metal tardó casi nueve años en recuperar esos niveles. Un prolongado mercado bajista también siguió al avance récord del 127% registrado en 1979.
Análisis realizado por los analistas de XTB

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