Si algo caracteriza a este mes de enero es la total dicotomía que presentan las monedas principales en su comportamiento frente al Dólar.
El Euro no termina de definir una tendencia clara en los gráficos diarios, aunque en los de corto plazo parece volcado a la baja. Sin embargo, la moneda única se mueve en rangos de precios muy estrechos que, si bien no permiten establecer un panorama algo más amplio en términos de tiempo, paradójicamente presenta un comportamiento ideal para operar en gráficos pequeños, con oscilaciones moderadas, en medio de la conmoción global.
La Libra esterlina está perdiendo parte de sus ganancias en estos días, aunque luce más sólida que el euro. Puede que se trate de un movimiento en particular, dado que tanto la Eurozona como Reino Unido no han tenido hasta ahora un calendario de noticias que amerite diferencias importantes entre ambas monedas.
Lo que sí es claro es que estas dos monedas han escapado de sus respectivas tendencias bajistas de largo plazo y, para beneplácito del presidente Trump, podrían buscar más posiciones alcistas en poco tiempo. El propio Trump, a través de sus extraños procederes, está motivando tales movimientos.
El Franco suizo apenas se mueve en estos días, y en las últimas 15 velas diarias su amplitud fue de 165 puntos. Poco en general, pero muy bueno para una moneda tradicionalmente estable como el franco, que parece ajena a todo lo que sucede en el mundo. Su fortaleza se explica en la búsqueda de refugio por parte de los inversores, temerosos de que la tensión global continúe en aumento.
El Yen sigue cayendo, y se acerca a 160.00. El inminente anuncio de elecciones anticipadas en Japón, que podrían tener lugar el mes próximo, está generando una venta masiva en la moneda nipona. La posibilidad de una intervención por parte del Banco de Japón queda lejos en épocas electorales, y por el momento no esperamos un cambio de tendencia. Todos los pares del Yen se mueven al alza, con el EUR/JPY en máximos históricos y el par GBP/JPY operando en máximos de varios años.
La onza de Oro se mueve con algo más de calma en estas horas, cerca de 4600 dólares, después de tocar un nuevo máximo histórico el miércoles en 4642 dólares. El metal precioso se ve plenamente favorecido por el clima de negocios muy inestable a nivel global, y más allá de las correcciones lógicas, parece listo para tocar nuevos máximos en las próximas horas.
La Plata crece más fuerte que el oro en términos relativos y ya redujo la brecha entre ambos metales a 52 unidades, frente a las 110 que las separaba en julio pasado. Si bien a primera hora de este jueves sufrió una fuerte corrección bajista, el metal superó los 90 dólares en la víspera, y nada indica que cambie su tendencia en los próximos días. El objetivo para este jueves es 93.52, máximo histórico que tocó en horario asiático de la fecha.
Los mercados se reacomodan y se adaptan a este nuevo escenario global, dominado por Estados Unidos, aunque es evidente que si algo no sobra es confianza. El precio de los metales es elocuente en este sentido, como también las oscilaciones que presenta el Dólar, con direcciones opuestas ante monedas importantes.
El calendario de noticias de este jueves incluye como mención principal las peticiones semanales de subsidio por desempleo, que podrían quedar apenas por debajo de lo esperado.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.
Adrián Aquaro

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