La batalla entre la Casa Blanca y la Reserva Federal entra en una nueva fase. Donald Trump se prepara para anunciar al sustituto de Jerome Powell al frente del banco central estadounidense y todas las miradas apuntan a Kevin Warsh, exgobernador de la Fed y una figura bien conocida en Wall Street y Washington.
La posible nominación llega tras meses de críticas del presidente a Powell por negarse a acelerar los recortes de tipos de interés, en un contexto de desaceleración económica y fuertes movimientos en los mercados financieros. Parece que se ha impuesto en los últimos días al otro gran candidato, Rick Rieder, quien gestiona las inversiones de renta fija de un gigante mundial como Blackrock. Al parecer Kevin Warsh fue visto entrando en la Casa Blanca en la noche de ayer y los mercados descuentan que es el futuro candidato.
¿Quién es Kevin Warsh?
Kevin Warsh fue uno de los gobernadores más jóvenes de la Reserva Federal cuando se incorporó al organismo en 2006, en plena antesala de la crisis financiera global. Economista de formación, con experiencia previa en la Casa Blanca y estrechos vínculos con el sector financiero, Warsh ha construido un perfil claramente ortodoxo en política monetaria.
Durante su etapa en la Fed fue considerado un “halcón”, partidario de mantener una disciplina estricta frente a la inflación y crítico con las políticas monetarias ultraexpansivas prolongadas. En los últimos años ha defendido un “cambio de régimen” en el banco central, abogando por reducir el tamaño del balance de la Fed y normalizar su actuación tras la etapa de estímulos masivos.
Aunque mantiene una relación de larga data con Trump, su perfil más tradicional ha sido visto por algunos inversores como una garantía de continuidad institucional y de respeto a la independencia de la Reserva Federal, en contraste con otros candidatos percibidos como más políticos.
¿Cómo afectará la llegada de Kevin Warsh a la FED a los tipos de interés?
La posible llegada de Kevin Warsh a la presidencia de la Fed tiene implicaciones directas para la trayectoria de los tipos de interés en Estados Unidos. Los mercados interpretan su perfil como menos proclive a recortes rápidos y agresivos del precio del dinero, lo que contrasta con las exigencias públicas de Trump de llevar los tipos hacia niveles cercanos al 1%.
Analistas y estrategas señalan que, con Warsh al mando, la Fed podría optar por un enfoque más prudente: mantener los tipos elevados durante más tiempo para asegurar que la inflación está plenamente controlada, incluso a costa de enfriar el crecimiento económico.
Este escenario reduciría las expectativas de flexibilización monetaria a corto plazo y reforzaría la idea de una política monetaria más predecible, aunque potencialmente menos favorable para los mercados bursátiles.
Pero como decíamos previamente es una opinión generalizada que no compartimos dado los resultados de la última votación.
Movimientos en el mercado
La reacción de los mercados financieros ha sido inmediata ante la creciente probabilidad de que Warsh sea el elegido. Las bolsas estadounidenses han registrado caídas, reflejando el temor a unas condiciones financieras más estrictas. Al mismo tiempo, los rendimientos de los bonos del Tesoro han repuntado, en línea con la expectativa de tipos de interés más altos durante más tiempo.
En el mercado de divisas, el dólar se ha fortalecido frente a sus principales cruces, apoyado por la percepción de una Fed más dura en su lucha contra la inflación. Por el contrario, activos refugio como el oro han sufrido fuertes descensos, mientras que las criptomonedas también han mostrado debilidad en un entorno de menor liquidez.
En conjunto, la figura de Kevin Warsh representa para los inversores una apuesta por la ortodoxia y la estabilidad institucional, aunque a corto plazo implique mayor volatilidad y menos alivio monetario del que desearía la Casa Blanca.
Análisis realizado por los analistas de XTB

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