Desde principios de año, el sector tecnológico en Estados Unidos ha experimentado una rotación de capital que ha colocado a NVIDIA en una situación poco habitual. Mientras otras compañías del mismo ámbito, como Intel o Micron, han registrado subidas destacadas, NVIDIA ha permanecido en una fase lateral, consolidando niveles a la espera de un catalizador que le permita volver a acercarse a sus máximos históricos.
Tras la reciente tregua temporal de dos semanas entre Irán y Estados Unidos y el tono claramente positivo en la apertura de los mercados europeos, NVIDIA vuelve a posicionarse como una de las principales alternativas para quienes buscan exposición a la inteligencia artificial. Si el contexto geopolítico se mantiene estable, el valor podría aspirar a recuperar el recorrido que aún le separa de sus máximos, cercano al 28%.
NVIDIA, más atractiva en valoración de cara al futuro
Después de haber sido en 2023 la compañía con mayor valoración dentro del grupo de las Siete Magníficas, alcanzando un PER próximo a 60 veces, NVIDIA presenta actualmente una valoración mucho más ajustada si se consideran sus beneficios futuros. En este momento, cotiza alrededor de 20 veces las ganancias estimadas para 2027, lo que supone aproximadamente un tercio de los múltiplos que llegó a marcar en sus niveles más altos.
En comparación, el resto de compañías del grupo se sitúa en un rango de entre 22 y 28 veces beneficios, salvo Tesla, que continúa en niveles muy superiores, por encima de las 160 veces. Además, la valoración actual de las acciones de NVIDIA se encuentra por debajo de su media de los últimos cinco años, situada en torno a 37 veces.
Este ajuste no responde a una revisión a la baja de expectativas, sino al fuerte crecimiento de sus beneficios, que según estimaciones de Bloomberg podrían aumentar en torno a un 65% para 2026, con perspectivas de seguir acelerándose en los años posteriores.

Innovación constante y expansión en inteligencia artificial: las claves de NVIDIA
Uno de los aspectos que diferencia a NVIDIA de sus competidores es su capacidad de innovación, marcada por el lanzamiento de nuevas arquitecturas de chips de forma anual. Este ritmo le permite mantenerse como uno de los principales destinos del capital destinado al desarrollo de inteligencia artificial.
Además, la siguiente fase de crecimiento del sector está impulsando aún más su posicionamiento. La evolución desde modelos conversacionales hacia agentes de IA supone un cambio clave: estos sistemas no solo responden, sino que ejecutan tareas complejas, toman decisiones encadenadas y operan mediante procesos de razonamiento continuos, lo que implica una demanda significativamente mayor de capacidad de procesamiento.
Este contexto refuerza la estrategia de NVIDIA de ampliar su presencia en toda la cadena de valor, abarcando hardware, software, redes, sistemas integrados y entornos de desarrollo.
Según el consenso de analistas de Bloomberg, el precio objetivo medio para las acciones de NVIDIA se sitúa en 270 dólares, lo que supondría un potencial de revalorización cercano al 51% en un horizonte de doce meses desde niveles actuales de 178 dólares.
Un crecimiento sólido, pero con riesgos
Pese a sus fortalezas, NVIDIA también afronta ciertos riesgos. Entre ellos destacan la elevada concentración de ingresos en clientes clave, la posibilidad de que la inversión global en inteligencia artificial no alcance las expectativas actuales y las restricciones regulatorias que afectan a su acceso al mercado chino.
No obstante, si la empresa mantiene la disciplina en la ejecución de su estrategia, su papel como infraestructura esencial dentro del ecosistema de la inteligencia artificial la posiciona como una opción interesante para quienes buscan exposición al sector de semiconductores.
Análisis realizado por los analistas de XTB
