Dentro del grupo de compañías europeas que han sabido aprovechar el impulso de la inteligencia artificial, hay una que destaca por encima del resto. No solo por haber subido más de un 140% desde comienzos de año, sino por la transformación de su negocio y su sorprendente regreso al foco inversor.
Hablamos de Nokia, la empresa que perdió la carrera del smartphone y que muchos daban por desaparecida. Hoy es una de las compañías europeas que más suben gracias a la IA. ¿Qué ha hecho Nokia para convertirse en una de las mejores acciones europeas de 2026?
Nokia: de imperio móvil a caída histórico y renacimiento silencioso
Nokia ha pasado por múltiples vidas. Nació como un conglomerado industrial, se convirtió en un gigante tecnológico y terminó colapsando tras perder la batalla del smartphone.
En los años 90, Nokia dominó el mercado global de telefonía móvil. Tras su salida a bolsa en 1994 y el auge de la burbuja puntocom, sus acciones alcanzaron los 35 euros, impulsadas por márgenes sólidos y una cuota de mercado abrumadora.
El problema llegó con el inicio del siglo XXI. La competencia aumentó, la innovación se estancó y la compañía se aferró demasiado tiempo a un modelo que ya no funcionaba.
El golpe definitivo llegó en 2007, cuando Apple lanzó el iPhone. La cuota de mercado de Nokia se desplomó y la acción entró en una tendencia bajista que culminó en 2012. En 2014, Nokia vendió su negocio de móviles a Microsoft.
A partir de ahí comenzó su reconstrucción, lejos del radar del gran público. La compañía se reorientó hacia el negocio de antenas, routers y redes de telecomunicaciones, reforzado por la compra de Alcatel‑Lucent.
El verdadero giro llegó cuando NVIDIA decidió financiar parte de su desarrollo. La tecnológica estadounidense utilizará el software de Nokia para redes 5G y 6G, además de explorar su tecnología óptica para reforzar su infraestructura de IA.
La estrategia ha dado resultados. Tras simplificar su estructura en dos divisiones, Network Infrastructure y Mobile Infrastructure, Nokia logró un beneficio neto de 86 millones de euros en el primer trimestre de 2026, frente a las pérdidas de 59 millones un año antes.
Las acciones de Nokia suben un 140% y alcanzan niveles de 2008
Las acciones de Nokia han vivido un año extraordinario. Con una subida superior al 140%, la compañía alcanza su nivel más alto desde 2008 y se sitúa como el cuarto mejor valor del Stoxx Europe 600.
El impulso proviene del renovado interés por los equipos ópticos para centros de datos, un segmento que se ha convertido en pieza clave de la infraestructura de inteligencia artificial.
El entusiasmo del mercado ha elevado su PER a 36 veces, el doble que a comienzos del año, reflejando una reevaluación profunda de su papel tecnológico. Sin embargo, el negocio de IA y cloud representa solo el 8% de las ventas, lo que abre el debate sobre si el mercado está descontando demasiado crecimiento futuro.
Valoración exigente: ¿se está pagando demasiado por el nuevo Nokia?
El debate sobre la valoración es intenso. Aunque la compañía ofrece un crecimiento atractivo en su segmento más expuesto a la IA, este aún representa una parte pequeña de sus ingresos. Tras las recientes subidas, sus múltiplos se han disparado.
El ratio PER de 37x está muy por encima de su media histórica de 13x y también supera a comparables como Cisco (19x) o Arista (30x).
Si miramos las estimaciones del consenso de Bloomberg, el precio objetivo medio es de 9,1 euros, frente a los 13,56 euros actuales, lo que implica un potencial de caída cercano al 32%.
Los riesgos detrás del entusiasmo
El negocio de redes móviles de Nokia, que aún supone más de la mitad de las ventas, sigue siendo un lastre por sus márgenes más bajos. Además, algunos analistas advierten que el mercado podría sobredimensionar la demanda de capacidad óptica si la inversión en centros de datos se desacelera.
El desafío será demostrar que su transformación hacia la inteligencia artificial no es solo una narrativa de mercado, sino una evolución estructural y sostenible.
Análisis realizado por los analistas de XTB

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