SpaceX, la compañía aeroespacial y de inteligencia artificial de Elon Musk, ha presentado sus cuentas al regulador y ha anunciado oficialmente su intención de salir a bolsa.
La operación apunta a convertirse en la mayor IPO de la historia, y probablemente también en la más polémica: pérdidas multimillonarias, planes futuristas y un fundador que controlará prácticamente todo.
Pérdidas récord y un modelo tensionado por la IA: ¿qué hay detrás de SpaceX?
Según Bloomberg, el documento presentado al regulador revela la magnitud de las ambiciones de SpaceX y también de sus problemas financieros. La compañía registró unos ingresos de 18.700 millones en 2025 (+33%), pero con un salto en costes que hundió el resultado. Además, ha pasado del beneficio de 791 millones en 2024 a pérdidas de 4.940 millones en 2025.
La compañía busca captar hasta 75.000 millones de dólares en la IPO y Musk podría recibir hasta 1.000 millones de acciones adicionales si cumple promesas y retos operativos de la compañía..
Starlink: el motor de crecimiento que aún no compensa el gasto
Dentro de las múltiples fuentes de ingresos de SpaceX, desde lanzamientos aeroespaciales hasta servicios de inteligencia artificial, el actor principal y motor de crecimiento es Starlink.
Se trata de un servicio de internet satelital de alta velocidad diseñado para llevar banda ancha a cualquier rincón del planeta, especialmente a zonas rurales o remotas donde la fibra óptica no llega.
Starlink continúa siendo el pilar comercial de SpaceX. Representa dos tercios de las ventas del primer trimestre de 2026 y su base de suscriptores se ha disparado:
- 2023: 2,3 millones
- 2024: 4,4 millones
- 2025: 8,9 millones
Además, el beneficio operativo de Starlink creció hasta 4.420 millones en 2025, más del doble que el año anterior. Aun así, este crecimiento no es suficiente para absorber el aumento de costes en IA, infraestructura y lanzamientos espaciales.
IA y Starship: ambiciones colosales, pérdidas igual de grandes
Bloomberg indica que el segmento espacial de SpaceX sigue sin ser rentable. Durante 2025, la compañía ingresó 4.000 millones de dólares, pero registró 657 millones en pérdidas operativas, una diferencia que refleja lo difícil que sigue siendo rentabilizar los lanzamientos y servicios asociados al negocio aeroespacial.
La empresa confía en que, con economías de escala y una mayor inversión gubernamental y empresarial, este segmento pueda volverse rentable en los próximos años. Pero, por ahora, continúa siendo un lastre financiero que pesa sobre el conjunto de la compañía.
El mayor agujero, sin embargo, no está en el espacio, sino en la inteligencia artificial.
- Más de la mitad del CAPEX de 20.740 millones en gasto en 2025 se dedicó a la IA, el doble que en 2024.
- Solo en este segmento, la firma registró 6.360 millones en pérdidas en 2025.
- Además, la firma ha firmado adquisiciones multimillonarias, como la compra de Cursor por 60.000 millones.
Más allá de la IA, no obstante, SpaceX mantiene dos proyectos extremadamente ambiciosos que marcarán su futuro:
- Desplegar 100 GW de capacidad de cómputo en satélites solares, equivalente al 20% de la producción eléctrica de EE. UU.
- Starship, el cohete más potente jamás construido, diseñado para transportar carga y tripulación a la Luna y Marte. Su objetivo es reducir drásticamente los costes de acceso al espacio, pero su desarrollo es tan visionario como costoso.
Una gobernanza dominada por Musk
La gobernanza es otro de los puntos más polémicos de la IPO de SpaceX. Según Bloomberg, Musk posee el 12,3% de las acciones Clase A y el 93,6% de las Clase B, lo que se traduce en un 85,1% del poder de voto.
Esta concentración de poder ha generado inquietud entre los fondos institucionales, que temen una estructura demasiado dependiente de una sola figura. Además Bloomberg indica que entre los principales accionistas destacan Antonio Gracias, con un 7,3%, y Alphabet, con un 6,11%, cuya participación alcanzaría un valor de 122.000 millones de dólares si la empresa logra una valoración de 2 billones en su debut bursátil.
SpaceX firma una IPO histórica que marcará el año
Independientemente del resultado final, esta salida a bolsa será uno de los grandes eventos del año. La primera incógnita será comprobar si SpaceX logra la valoración de salida que busca. La segunda, quizá más importante, será ver si esa valoración es sostenible o si la acción se desploma tras los primeros días de cotización.
SpaceX es una de las compañías más interesantes y polémicas del panorama tecnológico actual. Con Elon Musk al frente, la cotización dependerá de la capacidad de la empresa para avanzar en proyectos que muchos consideran casi irreales: expediciones a Marte, centros de datos en el espacio, computación solar orbital o la expansión global de Starlink.
También será clave la monetización de su estrategia de inteligencia artificial tras la integración con xAI y la adquisición de Cursor. Todo ello convierte a SpaceX en una compañía tan arriesgada como fascinante.
Lo que está claro es que será una de las empresas más comentadas del año. Su combinación de ambición tecnológica, riesgo financiero y liderazgo carismático la convierte en un caso único. Y si algo ha demostrado la evolución de la inteligencia artificial es que retos que hace unos años parecían imposibles hoy empiezan a ser viables.
Pensar que SpaceX pueda cumplir parte de sus promesas ya no suena descabellado. La cuestión será cuándo y con qué eficiencia logrará hacerlo.
Análisis realizado por los analistas de XTB


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