Para los inversores que creen que la inteligencia artificial (IA) podría estar formando una burbuja similar a la de las puntocom, las últimas semanas no han sido tranquilizadoras.
Según un estratega de Bank of America, la sucesión de nuevas salidas a bolsa de empresas tecnológicas sin beneficios y con valoraciones infladas podría estar hinchando el mercado hasta niveles preocupantes.
Las grandes OPVs que preparan SpaceX y OpenAI podrían convertirse en un punto de inflexión. Michael Hartnett, estratega jefe de BofA, advierte que estas mega‑salidas a bolsa amenazan con empujar el peso del sector tecnológico en los principales índices a niveles propios de una burbuja.
Hoy, la tecnología ya representa más del 44% del S&P 500, una concentración que complica la gestión de riesgo de los fondos institucionales, que no siempre pueden replicar esas ponderaciones.
Concentración extrema y fragilidad oculta: las señales de alerta de una burbuja de IA del Bank of America
La tecnología domina el S&P 500 con un peso superior al 44%, reflejo del liderazgo de las grandes compañías de software, semiconductores e inteligencia artificial. Hartnett alerta de que un aumento adicional podría distorsionar la estructura del mercado y dificultar la gestión de carteras sometidas a límites de riesgo.
Según su análisis, los índices dominados por la IA pueden disfrazar una fragilidad subyacente: el crecimiento se concentra en unas pocas empresas mientras el resto del mercado muestra señales de agotamiento. Sectores más ligados a la economía real, como consumo o finanzas, quedan relegados a un segundo plano pese a su importancia estructural.
Euforia minorista y paralelismos históricos de la IA
Hartnett compara el momento actual con las grandes burbujas de los años 20, 70, 80 y 90. Todas compartían los mismos ingredientes: euforia minorista, baja volatilidad y una fuerte concentración sectorial.
El auge de la inteligencia artificial y la llegada de OPVs masivas podría incluso superar el 48% de concentración que se alcanzó en esos ciclos, lo que marcaría un nuevo récord de dependencia tecnológica en los índices globales.
El estratega considera que el mercado ha entrado en una fase de optimismo extremo, lo que activa una señal de venta para la renta variable. Históricamente, los repuntes en los rendimientos de los bonos han sido el detonante del fin de los grandes booms bursátiles. Hartnett cree que el ciclo actual podría seguir ese mismo patrón. Su encuesta interna muestra la mayor asignación a renta variable de la historia reciente, reforzando la idea de una corrección inminente.
La inteligencia artificial: entre la innovación y la especulación
Hartnett no cuestiona el potencial transformador de la inteligencia artificial. Lo que advierte es que el mercado podría estar confundiendo innovación con valoración infinita.
Las mega‑OPVs de SpaceX y OpenAI podrían convertirse en el símbolo de una nueva era de concentración, donde la tecnología domina no solo la economía, sino también la psicología del inversor.
En su visión, el riesgo no reside en la disrupción tecnológica, sino en la exuberancia financiera que la acompaña. Como en toda burbuja, el desenlace dependerá de cuándo los rendimientos de los bonos decidan poner fin al entusiasmo.
Análisis realizado por los analistas de XTB

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