La captura de Maduro ha dejado un contexto totalmente diferente en el sector de las empresas del petróleo. De hecho, Trump tiene grandes planes para el sector en Venezuela y así se lo ha hecho saber a las principales compañías. ¿Qué empresas del sector saldrán ganando?
Trump se reúne con las grandes petroleras
Trump se ha reunido con las grandes empresas del petróleo y ha dejado clara su intención de que las compañías del sector inviertan unos 100.000 millones de dólares en Venezuela para reanimar sus instalaciones. Estas inversiones son claves, ya que actualmente Venezuela produce alrededor de 830.000 barriles diarios de petróleo frente a los más de 3 millones que producía en 1997. Esta caída se debe a la infrainversión del sector, por lo que el primer paso para incrementar la producción es invertir y reestructurar la infraestructura del país.
Un ejemplo comparativo para hacernos una idea de cuánto tiempo se puede tardar en recuperar esta industria es el de Irak después de 2003, que tardó unos 10 años en recuperar los niveles de producción del 2000.
Es cierto que el contexto en Venezuela podría ser más favorable, pero teniendo en cuenta que las principales compañías del sector invirtieron unos 180.000 millones de dólares de capex en 2024 (incluso sumando otras empresas más pequeñas, el capex total posiblemente no fue mucho mayor de 200.000 millones de dólares), se hace bastante complicado que en el corto plazo la producción del país despegue.

Además, a esto hay que sumarle que el petróleo de Venezuela es pesado, lo que significa que es más complicado de extraer que otro tipo de petróleo como el Brent. De hecho, no todo este petróleo se puede usar para combustible, sino que también se le da otro tipo de uso como la producción de alquitrán. Por ello, Venezuela también necesita importar petróleo para mezclarlo y poder venderlo óptimo para ciertos usos.
¿Qué empresas de petróleo están involucradas?
Hay varias compañías americanas involucradas en las potenciales inversiones, pero también otras internacionales.
Repsol
Repsol es una de las empresas que estaba ya operando en Venezuela y recientemente su CEO se comprometió con Trump a triplicar la producción en Venezuela en los próximos dos o tres años, que actualmente se cifra en unos 45.000 barriles de petróleo diario. Esto supondría llevar la producción a unos 135.000 barriles diarios, lo que equivale a algo más de 49 millones de barriles de petróleo. Actualmente el Brent cotiza en 62 dólares y el petróleo venezolano suele tener un descuento de entre 10$-15$. Esto dejaría el precio actual en unos 50 dólares el barril, por lo que los ingresos potenciales para Venezuela serían de 2.450 millones de dólares, lo que equivale a unos 2.098 millones de euros.
Estamos hablando de que esta fuente de ingresos representaría menos del 5% del total de ingresos. Por tanto, si bien es un extra, no supondrá un gran impacto en el corto plazo. Todo ello suponiendo que en tan poco tiempo se pudiera triplicar la producción, lo que no está nada claro dado el deterioro de las instalaciones del país. De hecho, para alcanzar esa producción es necesario invertir, por lo que el retorno de esas inversiones puede no ser demasiado elevado.
Chevron
Chevron es otra de las compañías que ya producía petróleo en Venezuela. En concreto, se estima que produce alrededor de 200.000 y 240.000 barriles diarios, lo que supone entre el 20% y 30% de la producción total del país. Esto lo hace, al igual que Repsol, en empresas conjuntas con PDVSA, que es la empresa pública de Venezuela. En la reunión con Trump la compañía se ha comprometido a incrementar la producción de petróleo en un 50% en los próximos dos años, lo que supondría un total de unos 360.00 barriles diarios.
Esto supondría que la producción en Venezuela podría copar alrededor del 15% de su producción total, lo que parece un bocado importante, pero con un extra de ingresos de tan solo 6.000 millones de dólares. Es decir, de nuevo menos del 5% de sus ingresos totales.
Exxon Mobile
Exxon ha sido una de las compañías que más problemas ha dado. De hecho, su CEO ha dicho que de momento Venezuela es “ininvertible”. Esto ha provocado la ira de Trump, que amenaza con dejar fuera del pastel a la compañía. En cualquier caso, Exxon produce más de dos millones de barriles de petróleo al día y también es un importante operador en el mercado de gas, por lo que no sería extraño que finalmente también se lance al mercado de Venezuela.
Además, otras compañías que pueden verse involucradas son Shell, ConocoPhillips o Eni.
En definitiva, si bien Venezuela puede suponer un aumento de la producción para el sector y unos ingresos extras, no supondrá un gran impulso en los beneficios de las compañías que operen en el país. Al menos, en el corto plazo y suponiendo que la situación política sigue estabilizándose. Es decir, los inversores que opten por este sector tienen un horizonte temporal a largo plazo, con vistas a más de 5 años, que es cuando se verán materializadas las potenciales inversiones de la industria petrolera.
¿Y las compañías que no entren en Venezuela?
Con todo lo dicho, el incremento de producción podría provocar en un futuro una caída de los precios del crudo y esto tendrá un impacto más perjudicial en las compañías que no entren en Venezuela. Las empresas que produzcan en el país podrían compensar parte de la caída del precio con el incremento de producción propia, mientras que las que no entren tendrán que sufrir esa caída de precio y compensarlo con producción de otras áreas probablemente ya más explotadas que Venezuela.
Análisis realizado por los analistas de XTB
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