El índice de precios al consumo -inflación- de diciembre publicado ayer en EEUU quedó exáctamente en el 2.7% interanual previsto por el consenso de expertos. La tasa subyacente bajó una décima respecto a las expectativas hasta el 2.6%.
El impacto esperado de los aranceles sobre los precios no se está produciendo y la inflación sigue bajo control debido a que, por ahora, los costos estarían siendo absorbidos por los exportadores e importadores, librando al consumidor del grueso del aumento de precios.
Las empresas están analizando en detalle las posibilidades de equilibrio para subir precios sin perder ventas, revisando producto por producto y analizando su elasticidad, tratando de adivinar lo que el consumidor puede absorber en términos de precio sin destruir la demanda.
Las empresas parecen estar descubriendo un escaso margen de maniobra para cargar al consumidor con sobre costes y muchas estarían asumiendo el impacto de los aranceles contra sus cuentas.
Hay algunas esperanzas de que la FED pueda alcanzar su objetivo de inflación en el 2% después de transitar durante 6 largos años sistemáticamente por encima. ¿wishful thinking?.
Si finalmente Trump sigue adelante con su idea de intervenir de la forma que sea necesaria (desde hace meses mantiene una guerra abierta contra Powell y otros miembros «hawkish» de la FED) para recortar los tipos de interés en 300 puntos básicos, tal como ha afirmado en varias ocasiones, entonces los temores de inflación regresarán pronto a los mercados.
Un riesgo nada desdeñable que se intensificará más adelante, cuando las consecuencias normales de la tormenta perfecta de liquidez en marcha comiencen a manifestarse.
El riesgo será además agravado por la pérdida total de independencia de la FED y consecuente desplome de confianza en la capacidad de respuesta de la FED.
Si Trump toma el control de la FED y baja los tipos al 1% en un entorno de creación masiva de liquidez como el actual, será una acción ampliamente discutida y manifiestamente orientada a gestionar el problema de deuda, deteriorando su valor a través de la inflación.
Bajar los tipos tanto y en las actuales condiciones de exuberancia, con multitud de activos en máximos, y secuestrar a la FED por parte de Trump sería muy mal recibido por los Bond Vigilantes y mal augurio para los bonos. Sería paradójico ver cómo la FED desploma los tipos oficiales (de corto plazo) y simultáneamente los tipos de plazos largos suben.
Además de un mal precedente para los bonos, se acentuaría el «debasement trade» o proceso de destrucción de monedas FIAT que, por cierto, reflejado por el comportamiento del precio del Oro.
La inflación tiende a generar vientos de cola para las bolsas y activos de riesgo en general, ante un escenario como el descrito (tormenta de liquidez, Trump toma el control de la FED, recorte masivo de tipos…) presumiblemente los grandes índices bursátiles y también el Oro y otros metales, criptomonedas, e incluso el mercado inmobiliario puedan desplegar movimientos de alcance hoy insospechado para la mayoría.
Las criptomonedas presentan un comportamiento, pautas técnicas, recuento de ondas, niveles de sentimiento y posicionamiento inversor que presagian una nueva oleada de generación de millonarios; situación, proyecciones y estrategias compartidas con suscriptores, igual que las previsiones para las bolsas y zonas objetivo previstas para próximos meses.
El comportamiento de los activos de riesgo en general nos será tan sencillo de anticipar ni mucho menos lineal, habrá sustos en el camino, pero lo que es innegable ya a día de hoy es la constante depreciación de las monedas FIAT constatable a través de realidades como el mercado bursátil cotizando en máximos históricos, acompañado del precio del Cobre, Platino, Oro, Plata, viviendas, volumen de deuda pública, de déficits, fondos del mercado monetario, deuda de los hogares… todos en máximos.
Cuando tantos activos alcanzan niveles máximos históricos y de manera simultánea no es coincidencia, es más bien evidencia de que las monedas FIAT se están depreciando.
En otro orden de cosas…
Trump ha impuesto aranceles del 25% a todos los países que negocien con Irán, una restricción particularmente orientada a quienes compran petróleo y de forma más concreta una medida contra China.
China es el principal comprador mundial de crudo iraní y aunque todavía apenas se han pronunciado sobre la medida ni ha habido reacciones, es previsible que haya respuesta.
La tregua arancelaria pactada entre EEUU y China el pasado mes de noviembre corre peligro tras la toma de control de Venezuela y ahora también por este 25% de castigo recién aprobado. Veremos.
A pesar del delicado trasfondo e incertidumbre, las bolsas continúan celebrando por todo lo alto, subiendo y cotizando en máximos históricos, atrayendo el interés de los inversores y las FOMO compras que retroalimentan la tendencia alcista.
Ayer los índices USA retrocedieron ligeramente, el Nasdaq un -0.1%, SP500 un -0.19% y el Dow Jones un más abultado -0.80%. El despliegue técnico de las últimas semanas denota indecisión, plasmada en desarrollo lateral de los precios inmerso en pautas técnicas triangulares aún sin resolver definitivamente. El Nasdaq y SP500 han rebasado sus directrices y podrían hacer pensar que las pautas triangulares se resuelven por arriba pero aún es pronto.
Ciertamente, han rebasado referencias aunque sin apenas fuerza ni continuidad. Cuidado con los soportes!
NASDAQ 100, 60 minutos.

SP500, diario.

DOW JONES, diario.

El excesivo posicionamiento de los inversores sugiere prudencia, según el índice de exposición NAAIM Exposure Index, los gestores activos de inversión han vuelto a incrementar su posicionamiento comprando bolsa USA durante la semana pasada, el índice se mantiene sobre el nivel 90 por 6 semanas consecutivas, un evento sólo visto 9 veces desde 2006 que presagia un buen comportamiento para los próximos meses, no así para el próximo mes.
No todos los gestores e inversores están igual de complacientes, Berkshire Hathaway, vehículo de inversión de Warren Buffett, vuelve a vender acciones y ya acumula 12 trimestres consecutivos.
Así, Berkshire Hathaway extiende su nivel de efectivo en cartera hasta la mareante cifra de a $382.000 millones, el nivel más alto de su historia y nunca alcanzado por ningún otro fondo.
Además, el Indicador Bull & Bear del analista de Bank of America, Sr. Hartnett, ha activado señal de venta.
JP Morgan publicó resultados ayer, algo por debajo de expectativas, un BPA de $4,63 vs $4,95 esperado, aunque al aplicar una serie de misteriosos ajustes, el BPA ajustado subía hasta $5,23, un +8.1%.
Los ingresos por banca de inversión no cumplieron con las expectativas y cayeron -5%, no por el trading, ni por los costes, sino sobre todo porque las operaciones de bonos que se esperaban cerrar simplemente no se cerraron.
Más que los resultados del banco la noticia relevante ayer fue, sin embargo, la declaración de su CEO, Jamie Dimon, quien envió un mensaje serio a Trump afirmando que los ataques a Powell y contra la FED terminarán volviéndose en su contra y, además, que el límite de interés del 10% que quiere imponer como techo a tarjetas de crédito desde el 20 enero, podría reactivar la inflación.
Ajeno a todo, ayer Trump volvió a atacar e insultar a Powell en un evento, lanzando la siguiente lindeza «o corrupto o incompetente».
Hoy publican la evolución de las ventas al menor (+0.4% esperado) correspondientes a noviembre y con impacto limitado por su desfase temporal. También hoy los inversores estaremos pendientes de la publicación de resultados de más bancos, Bank of America ( se esper un beneficio por acción de 0,95$ o +16,4%), Wells Fargo (1,67$ o +16,6%) y Citi (1,12$ o -16,5%).
También hoy se celebra una importante reunión entre la administración americana y Dinamarca para tratar el asunto de Groenlandia y seguimos pendientes de los acontecimientos en Irán.
Antonio Iruzubieta
www.antonioiruzubieta.com – Información en cefauno@gmail.com









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