Microsoft (MSFT:QQ) volvió a batir expectativas en la presentación del segundo trimestre fiscal del 2026, apoyada en un crecimiento muy sólido de la nube y en el fuerte impulso de Copilot y Azure, aunque con la contrapartida de un capex en IA muy elevado y cierta presión en márgenes por la intensidad inversora. El trimestre consolida la idea de que Microsoft es uno de los claros ganadores del ciclo de IA generativa, pero el listón de crecimiento y rentabilidad que el mercado exige es ya muy alto.
Magnitudes clave del trimestre de Microsoft
- Ingresos totales de 81,3 mil millones de dólares, +17% interanual (+15% a tipo de cambio constante), por encima de lo esperado por el consenso.
- Beneficio operativo de 38,3 mil millones, +21% interanual, con un margen operativo cercano al 47% a nivel de grupo, ligeramente presionado por la inversión en IA..
- Beneficio neto GAAP de 38,5 mil millones (+60% YoY) y beneficio neto no GAAP de 30,9 mil millones (+23% YoY), reflejando impactos positivos de revalorización de la inversión en OpenAI.
- BPA diluido ajustado en torno a 4,14–5,16 dólares (según métrica GAAP vs no GAAP), claramente por encima de las estimaciones (~3,93–3,97 dólares).
- Retorno al accionista de 12,7 mil millones en dividendos y recompras, un 32% más que hace un año.
Dinámica del negocio cloud y segmentos
- Microsoft Cloud alcanzó los 51,5 mil millones de ingresos, +26% interanual, reforzando su papel como principal motor de crecimiento.
- Intelligent Cloud (Azure, servidores y servicios afines) generó 32,9 mil millones, +29% interanual, apoyado en un crecimiento de Azure y otros servicios cloud cercano al 39%.
- More Personal Computing (Windows, dispositivos, parte de gaming) cayó un 3% hasta los 14,3 mil millones, evidenciando la madurez de estas líneas frente al empuje de la nube.
- El margen bruto del grupo se situó alrededor del 68%, ligeramente por debajo del año anterior, por el peso creciente del negocio cloud y la inversión en infraestructura de IA, aunque en términos absolutos el margen bruto aumentó de forma muy relevante.
Inversión de Microsoft en IA, CapEx y caja
El capex total alcanzó aproximadamente 37,5 mil millones (en el periodo reciente, con dos tercios en activos de vida corta), reflejando el esfuerzo masivo en data centers y GPUs para IA. El flujo de caja operativo ascendió a 35,8 mil millones, +60% interanual, lo que muestra que, pese al capex récord, la generación de caja sigue siendo muy robusta.
La compañía subraya que la demanda de capacidad de Azure y de servicios Copilot sigue superando la oferta, por lo que prioriza asignar GPUs entre Azure, M365 Copilot, GitHub Copilot y proyectos de I+D.
Copilot y otros vectores de crecimiento
Microsoft comunicó que ya cuenta con unos 15 millones de asientos de pago de Microsoft 365 Copilot, con un fuerte crecimiento en grandes despliegues (clientes con más de 35.000 asientos se han triplicado en un año). Señala 24.000 millones de interacciones de Copilot auditadas por Purview en el trimestre, multiplicándose por nueve año sobre año, lo que sugiere una rápida adopción de casos de uso productivos.
En seguridad, la compañía está integrando Security Copilot en su suite E5 y añadiendo agentes específicos (Defender, Entra, Intune, Purview), lo que abre una nueva palanca de ARPU y refuerza el lock‑in del ecosistema.
Fortalezas del trimestre de Microsoft
Desde la perspectiva del inversor, el trimestre refuerza la idea de que Microsoft está monetizando de forma muy efectiva su posición en IA, apoyándose en una base instalada masiva (M365, GitHub, Azure) sobre la que superpone Copilot como capa de valor añadido de alto margen. El ritmo de adopción (15 millones de asientos de pago, despliegues muy grandes en clientes enterprise) y la fuerte tracción en productos de seguridad sugieren que aún estamos en una fase temprana de penetración, con un potencial de ARPU por usuario que puede seguir expandiéndose varios años.
El perfil financiero combina crecimiento de doble dígito alto en ingresos con expansión de beneficio operativo y una generación de caja excepcional, algo poco frecuente en compañías de esta escala. Además, la capacidad de absorber un capex de decenas de miles de millones orientado a IA sin comprometer retornos al accionista refuerza la ventaja competitiva frente a rivales con estructuras de balance menos holgadas.
Riesgos y elementos a vigilar
El principal punto de fricción está en la intensidad inversora: el capex en data centers y GPUs para IA va a seguir siendo muy elevado y, aunque la compañía lo presenta como inversión de largo plazo con retornos a 10–15 años, el mercado podría penalizar cualquier signo de desaceleración en la demanda de cargas de trabajo de IA que deje capacidad ociosa. Un margen operativo ligeramente presionado y un margen bruto algo inferior, aunque en niveles aún muy altos, dejan claro que la compañía está privilegiando el crecimiento y la cuota en IA por encima de la maximización de margen en el corto plazo.
También conviene depurar el efecto de la inversión en OpenAI sobre el beneficio GAAP, que infla la tasa de crecimiento de beneficio neto y BPA en este trimestre, de modo que el inversor debería concentrarse en métricas operativas y no GAAP para evaluar la senda real de resultados. Por último, la debilidad estructural en More Personal Computing y la dependencia creciente del cloud implican que cualquier normalización en el crecimiento de Azure o en la monetización de Copilot se trasladaría de forma muy visible a las cifras consolidadas, por lo que la barra de ejecución se mantiene exigente.
Análisis realizado por los analistas de XTB


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