De guerras va la cosa. Si bien el aumento de las tensiones geopolíticas a nivel mundial y los planes de invertir ingentes cantidades en defensa por parte de los estados ha propiciado un repunte de las acciones de Indra (IDR:MC), ahora otra guerra está provocando que languidezcan: la guerra interna entre Escribano, los fondos activistas y el gobierno español.
El origen del problema de Indra
Las acciones de Indra multiplicaron su valor en 2025 prácticamente por dos, pero el 2026 está siendo bastante más errático. Para explicar esto, tenemos que destacar que el estado español, a través de la SEPI, posee el 28% de las acciones de Indra. Es decir, es el máximo accionista y tiene el control práctico de la compañía hasta tal punto que el propio Ángel Escribano fue elegido por el gobierno para liderar a Indra en esta nueva etapa.
Sin embargo, otro punto importante es que Escribano es el segundo mayor accionista de Indra, a la vez que junto a su hermano es dueño de EM&E, empresa con la que se tiene intención de fusionar Indra para aumentar la apuesta por el sector defensa. Aquí empieza el lío, porque ese control práctico del gobierno puede desvanecerse si hay una fuerte coordinación entre el resto de accionistas.
¿Guerra abierta entre Escribano y el gobierno español?
La compra de EM&E por parte de Indra ha generado dudas y caídas en la acción desde el principio. El motivo es obvio, ya que que el CEO de una compañía cotizada y con participación pública quiera comprar su empresa privada a través de la cotizada lleva cuanto menos a dudar de sus intenciones. El conflicto de intereses es claro y por mucho que se pongan barreras dará que hablar, sobre todo por el precio que se pague. Además, ahora se suma otra nueva incertidumbre, y es la manera en la que se integrará EM&E.
En un principio se hablaba de fusión, mientras que ahora todo apunta a que el gobierno español pretende que se realice la compra pero sin ningún tipo de fusión. De hecho, se ha llegado hasta tal punto que los rumores apuntaban a una posible destitución de Escribano, aunque no parece que la sangre vaya a llegar al río.
Pero cuidado, porque la guerra acaba de empezar.
Nuevos actores en el conflicto entre Indra y el Gobierno: los activistas entran en juego
A todas las dificultades que ya podría atravesar Indra para realizar la operación, se añade una nueva: los inversores activistas.
Los inversores activistas son generalmente hedge funds (fondos de cobertura) cuyo objetivo es presionar a la directiva de una empresa para conseguir un objetivo en concreto. Estos inversores son por lo general bien valorados por otros accionistas, ya que se esfuerzan por presionar a la directiva a tomar decisiones que beneficien a los accionistas y no se mantenga un status quo en el que no se genere valor pero en el que ellos siguen cobrando un sustancial salario. Sin embargo, también generan mucho ruido. Estos fondos compran pequeños porcentajes de empresas y tratan de alienar a todos los accionistas para perseguir dicho objetivo.
Pues bien, los inversores activistas han llegado a Indra. Third Point, liderado por Dan Loeb, ha tomado una posición en Indra con el objetivo de presionar para que se realice la fusión con EM&E. De hecho, el gestor ha mandado una carta a Bloomberg donde afirma que esa fusión generaría claramente valor. Además, Amber, que es uno de los mayores accionistas de Indra, parece que apoya también la fusión, aunque exige una alta transparencia.
Con todo esto, podemos ver claramente cómo los conflictos internos en Indra continuarán durante un tiempo, con altas probabilidades de que haya incluso cambios en el consejo o la directiva de la compañía.
Esto se produce en un momento donde además parece que hay cierta relajación geopolítica, lo que añade presión sobre el sector defensa. En cualquier caso, a nivel operativo Indra estaba funcionando bien y la cartera de pedidos del segmento no deja de crecer, lo que refleja que será una de las beneficiadas de las inversiones en defensa dentro de nuestro país y parte de Europa. Si bien una caída de las tensiones geopolíticas podría impactar en la cotización de la compañía, no parece que Trump esté dispuesto a permitirlo y el estado de alerta en Europa es probable que se mantenga en los próximos años de su mandato, lo que beneficia claramente al sector defensa europeo. Dentro de este sector, Indra cotiza a unos múltiplos todavía razonables frente a un sector que ya puede empezar a rozar la sobrevaloración en algunos valores.
En definitiva, la guerra externa ha beneficiado a Indra, pero la interna le está debilitando.
Las acciones de Indra caen hoy un 3%. En el acumulado del año, no obstante, cotizan en positivo con una subida del 5%.
Análisis realizado por los analistas de XTB


Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.