Es evidente que el conflicto en Medio Oriente que enfrenta a Estados Unidos e Irán no tendrá una salida fácil. Cuando parece haber algún acuerdo sustentable, vuelven a producirse incidentes, como el conocido el lunes, cuando tropas estadounidenses atacaron posiciones iraníes en el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, el petróleo esta vez no reaccionó en gran forma, y opera con una ligera baja, en la zona de 91 dólares en los futuros del WTI. Por supuesto, no deja de ser una preocupación su precio actual, por las implicancias que tiene en la economía.
Lo que viene no será fácil, al menos en materia de inflación. Con el petróleo en el nivel actual, el costo de vida seguirá subiendo, ante un presidente Trump que se juega buena parte de su segundo mandato en las elecciones de medio término, que tendrán lugar en noviembre. Las encuestas, que anticipan una derrota terminante, podrían mostrar un panorama más sombrío para el mandatario si el conflicto no termina.
Los bancos centrales entran en alerta. Uno de ellos, tal vez el más importante después de la Fed como lo es el Banco Central Europeo, podría ajustar hacia arriba la tasa de interés en junio, tomando la delantera en este sentido. Los pronósticos apuntan en esa dirección, pese a que la inflación de la Eurozona no ha crecido en la misma medida en que lo ha hecho en Estados Unidos.
La inmovilidad de la Fed podría hacer crecer al Euro en las próximas semanas. La moneda única, estabilizada en la zona de 1.1600 en las últimas sesiones, parece tener un buen camino por delante. Si esto ocurre, la caída del dólar se replicará ante el resto de las monedas principales, como la libra esterlina, que el martes cayó de manera moderada, y el franco suizo.
Distinto es el caso del Yen. La moneda nipona es víctima de un tironeo al cual suelen someter los mercados a divisas de países del tercer mundo sin mucho sustento, pero no al de una potencia global como lo es Japón.
El Yen no tiene un solo punto a favor. El aumento del petróleo, el Banco de Japón que mantiene una tasa artificialmente baja, el gobierno de la Sra. Takaichi que se empeña en aumentar el gasto público, el alza de las acciones del Nikkei 225, y un dólar que, pese a todo, se mantiene relativamente fuerte, son elementos que se conjugan para explicar la caída de esta moneda. Cada tanto, cuando desde el Ministerio de Finanzas advierten el despropósito de dejar caer una moneda líder, se produce una intervención. Las últimas han sido voluminosas, pero solo atenuaron la baja del yen por horas. Sin señales contundentes, esto volverá a ocurrir de manera indefinida.
El Oro tampoco goza de los favores del mercado. Su comportamiento, similar al de las monedas principales, es errático en estos días, y paradójicamente perdió vuelo a partir del inicio del enfrentamiento en Medio Oriente, que es cuando se esperaba que retomara su tendencia alcista anterior al mismo. Sin embargo, le está costando ganar terreno, y se aleja de los 4800 dólares, nivel que debe superar para mantener su dirección al alza de corto plazo.
La falta de informes importantes, algo normal en esta época del mes, centra la atención de los mercados en el precio del petróleo y sus consecuencias sobre la inflación. La expectativa por un acuerdo sólido en Medio Oriente mueve a los índices de Nueva York, con algunos matices, pero manteniendo un alto perfil en todos los casos.
Así como el Dow Jones cayó fuerte el lunes, el Nasdaq 100 parece ajeno a cualquier problema, y toca máximos históricos, día tras día, azuzado por las acciones vinculadas a la inteligencia artificial.
Salvo que haya algún anuncio importante, la sesión del miércoles tiene el mismo aspecto de las últimas.
La novedad más importante de la sesión europea de este miércoles es la baja del petróleo que, como quedó mencionada, opera en la zona de 91 dólares, con una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas. Su objetivo para las próximas horas se halla en la zona de 88 dólares.
El Euro cotiza a 1.1643 frente al dólar, apoyado en una velocidad bajista que podría hacerlo retroceder en las próximas horas. La moneda única tiene pendiente la cobertura de un gap en 1.1600, nivel que puede visitar si quiebra con fuerza la zona de 1.1620 en la sesión americana.
La Libra esterlina cubrió el gap que dejó en lunes en 1.3435, y opera con una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas. El quiebre de tal nivel podría llevar a la moneda británica a 1.3385, 61.8% de retroceso de su alza anterior.
El Yen vuelve a caer, tocando mínimos de un mes en 159.38, apuntando al alza el gráfico de 4 horas, con próxima resistencia en 169.60, y un primer soporte en 159.10.
La onza de Oro cotiza a 4405 dólares, con tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, buscando ahora la zona de 3385 dólares, primer soporte de importancia para el resto del día.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.
Adrián Aquaro

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