En medio de la definición de varias cuestiones clave, los mercados financieros en general, y el de divisas y materias primas en particular, mantienen una postura muy cautelosa desde el inicio de la semana.
El cambio de presidente en la Fed (Kevin Warsh entrará oficialmente en funciones el próximo viernes) genera una fuerte expectativa en los operadores. Por un lado, Warsh deberá enfrentar la presión política del presidente Trump, quien exige una tasa de interés mínima; por otro lado, está la realidad. La inflación se ubica en alto nivel, con el alarmante índice de precios mayorista, que en abril creció un 1%, su marca máxima en 4 años.
En este escenario, complejo, es que Warsh deberá asumir y tomar sus primeras medidas. La reacción de los mercados a los datos de inflación fue una baja importante de los índices principales de la Bolsa de Nueva York entre el viernes y el lunes, previendo que el presidente mantendrá independencia respecto a la presión política. Pero falta mucho aun para la próxima reunión, y todo puede ocurrir.
Y entre lo que puede ocurrir se encuentra el desenlace del conflicto entre Estados Unidos e Irán en Medio Oriente. La tregua acordada semanas atrás parece haber enfriado el enfrentamiento desde lo bélico, no obstante lo cual el estrecho de Ormuz permanece bloqueado.
La esperada cumbre entre el presidente Trump y el líder chino Xi Jinping no dejó una definición clara sobre este conflicto, por lo que ahora solo resta una definición más contundente en términos diplomáticos.
El precio del petróleo refleja escepticismo en los mercados. Si bien no se ha disparado como en otras oportunidades, se mantiene firme por encima de los 100 dólares en los futuros del WTI, sin perspectivas de baja para el corto plazo.
Para que se produzca un cambio de tendencia, el precio de la materia prima debería ceder de los 85 dólares, algo inviable en este estado de cosas. Y si ello ocurriera pronto, la normalización de la cadena de suministros insumirá meses. En otras palabras, la inflación derivada de este conflicto seguirá alta, y Estados Unidos la seguirá exportando al resto del mundo, sin excepciones.
En este contexto es que el Dólar mantiene un cierto dominio de corto plazo ante las monedas principales, pero sin ir a fondo. El Euro rozó el lunes 1.1600, sin quebrar dicho nivel, y su rango de precios es muy estrecho en estas horas. La moneda única salió en la víspera de una sobreventa muy marcada, aunque deberá superar ahora 1.1665 para buscar, en su caso, 1.1700, siguiente nivel de resistencia. Por el momento, el gráfico de 4 horas presenta señales bajistas, y debajo de 1.1600 aparece 1.1565.
La Libra esterlina luce algo más sólida. Si bien su tendencia es bajista en el gráfico de 4 horas, la moneda británica brinda algunas señales de recuperación, que se detuvieron en el 38.2% de la baja 1.3652/1.3301, nivel mínimo de este mes. Desde el nivel actual de 1.3415, la libra tiene ahora resistencias en 1.3450, máximo de la víspera, y 1.3485. Los soportes a seguir son 1.3400 y 1.3350.
El Yen mantiene su postura bajista habitual, con un precio actual de 158.93 frente al dólar. El par USD/JPY se mueve dentro de un canal alcista, cuyo quiebre operará en 158.25, muy lejos del nivel actual. Al alza, superando 159.10, máximo de la semana, la zona a considerar será 159.45.
La onza de Oro se mueve en torno a los 4550 dólares, con una postura bajista de corto plazo, ofreciendo soporte las zonas de 4520 y 4485 dólares, mínimo del lunes. Las resistencias a seguir son 4605 y 4640 dólares.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.
Adrián Aquaro

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